Muchas veces, en la vida de cualquier persona,
se presentan situaciones que a pesar de ser inaplazables, apremiantes
o críticas y que exigen tomar medidas con rapidez, van
siendo postergadas sin que se sepa bien porque. Es como si se
paralizara la capacidad de elegir y “se decidiera”
involuntariamente no tomar una decisión. Esto provoca en
algunas oportunidades, situaciones de riesgo para la salud y en
otras, que se acoten o anulen posibilidades vitales, lo que siempre
genera frustración e impotencia.
Nuestro proyecto terapéutico, teniendo en cuenta estas
experiencias puntuales, se orienta a focalizar el trabajo alrededor
de la problemática que trae quien consulta, para que pueda
comprender y discriminar cuales son las razones que le impiden,
sobre ese específico tema, recuperar su capacidad de decisión.
Es así que se establecen ciertos fines a alcanzar en plazos
acotados en el tiempo. Esta es la condición fundamental
de su eficacia.
Algunas problemáticas que llegan a la consulta, con cierta
frecuencia por derivación de profesionales de diferentes
disciplinas (médicos clínicos, ginecólogos,
dentistas, cirujanos), son:
- Tratar de aceptar una operación o tratamiento indicado
por un profesional y que ya no puede seguir aplazándose.
- La búsqueda de contención en procesos pre y post
operatorios.
- Lograr mitigar o superar temores acerca de efectuar viajes,
que solo pueden realizarse en determinado tiempo y condiciones.
- Intentar comprender las razones que impiden presentarse a una
entrevista, examen o evaluación importante para el desarrollo
profesional y personal, o aceptar propuestas laborales o de otra
índole que implican cambiar el lugar de residencia habitual.
- Solicitar asistencia para descubrir las causas de estados emocionales
intensos (angustia, miedo, etc.), de brusca aparición y
sin motivos aparentes que los expliquen.
La propuesta clínica
1.- El dispositivo terapéutico es individual. Acompañan
a quien consulta dos terapeutas que, usando estrategias lúdicas
y verbales, colaboran para explorar e indagar los temas planteados.
2.- El tiempo requerido varía de acuerdo a las problemáticas
y características singulares de cada persona. En nuestra
experiencia habitual puede ser desde 1 sesión a, como máximo,
10 sesiones de dos (2) horas cada una.