Las adicciones, en la ciudad de Concordia o en la Pcia. de Entre Ríos como sucede dentro de nuestro territorio y tal vez en otros lugares del continente, se han convertido en una realidad no solo cotidiana, creciente y que involucra en mayor medida a los jóvenes mas jóvenes, comienza a ser “visualizada” por la sociedad como una situación “natural”.
La fuerte presencia del consumo y dependencia de sustancias legales e ilegales en lo cotidiano, ha construido en el imaginario social esta percepción, provocando un aumento de la tolerancia social, similar al tabaquismo y alcoholismo.
A diferencia de otros tiempos (década del ochenta) la problemática adictiva, era percibida como algo alejado de los jóvenes entrerrianos, “eran afecciones de las grandes ciudades”.
Aquellos mecanismos de “negación colectiva”, se fueron reduciendo. Atravesaron otros pensamientos, tal como la aceptación de la existencia del problema , pero como algo que sucedía en barrios marginales.
Finalmente, la percepción social mudó a esta convivencia tolerante con la problemática.
La penetración e inducción al consumo de sustancias adictivas en la sociedad debe contextualizarse en el marco de las pautas culturales predominantes. Aquí encontramos una diversidad de “objetos” que son propuestos como productores de bienestar: objetos - autos; objetos - ropas; objetos - vacaciones; objetos - tecnologías; objetos - alimentos; objetos - bebidas; objetos cigarrillos; etc.
Atravesados por la impronta de exclusividad, poder, belleza o distinción, la cultura propone permanentemente y en forma descontrolada objetos productores de alegría, que calman tristeza o impiden la insoportable vivencia de dolores, pérdidas o faltas que afectan a las personas normales.
El Objeto - droga, se inscribe en este contexto cultural. Las conductas consumistas - adictivas no escapan a esta “lógica” imperante.
Sin embargo, la presencia concreta de situaciones de consumo o dependencia de sustancias legales o ilegales, en el ámbito familiar o escolar, generalmente, impacta angustiosamente.
Surgen búsquedas desesperadas de ayuda. Rápidamente se piensa en internación o medidas urgentes “para sacarlos del problema”.
De no mediar serenas intervenciones de personas o instituciones que visualizan con mayor amplitud el problema, la situación sería mas complicada.
¿Que significa ver con mayor amplitud el problema?. Esencialmente comprender que en general, el problema de drogas no comienza ni termina con las drogas.
Es decir, el problema no son las drogas. Sino las condiciones de vida que produjeron el contacto de las personas con ellas.
Estos conceptos posiciona a muchos trabajadores de la salud en lugares de abordajes preventivos y asistenciales que se caracterizan por lo siguiente:
Prevención.
- Las acciones preventivas no deben surgir de los especialistas, sino del consenso del sector donde se interviene.
- Estas acciones deben ser sostenidas por los involucrados.
- La participación, comunicación y decisiones consensuadas, son las claves de un proceso preventivo.
- Estas proceso debe tener continuidad en el tiempo para lograr mayor eficacia.
- Los especialistas comprometidos en el tema, debemos desmontar mitos sociales instalados que transfieren el saber al mismo o que promueve la falaz creencia de que quien no sabe de drogas, no puede hacer prevención.
- Finalmente, las acciones preventivas deben ser focalizadas. Cada escuela cada barrio, cada comunidad presenta características que las diferencian. Sobre estas diferencias, costumbres, saberes y modos de existencia se construyen las acciones preventivas.
Asistencia.
Es fundamental la participación del Estado en las propuestas sanitarias.
En la ciudad de Concordia , desde el año 1995, se brinda un servicio asistencial ambulatorio a las personas afectadas al consumo y dependencia de sustancias adictivas. Inicialmente en convenio con la “Fundación Puente”, y a partir del año 1999, se hizo cargo de esta actividad el Servicio de Orientación y Contención de las Adicciones, dependiente de la Secretaria de Salud de la Municipalidad de Concordia que brinda a la zona y región, una oferta sanitaria gratuita, donde se realizan tratamientos individuales, familiares, como así también orientación y asesoramiento a escuelas o personas interesadas en el tema.
Se han desarrollado diferentes cursos y Seminarios. Como el Programa de Formación de Centros Juveniles para la Prevención de los problemas Adolescentes en las Escuelas, que se realizó entre los meses de junio a diciembre de 2003.
Desde esta Municipalidad de Concordia, a partir del año 2004 se ha fortificado el trabajo asistencial, conformándose el Servicio de Prevención y Tratamiento de las Adicciones.
En la Pcia. de Entre Rios, el Ministerio de Salud y Acción Social, ha través de su Departamento de Prevención y Tratamiento de los Procesos Adictivos, dependiente de la Dirección de Integración Comunitaria, esta trabajando en la consolidación de un equipo profesional para atender en forma ambulatoria a pacientes afectados al consumo de sustancias legales e ilegales.
Tambien se ha implementado un Servicio Telefónico de Orientación y Contención de las Adicciones, cuyo número gratuito es el 135.