JORNADA DE TRABAJO PARA LA FORMACIÓN DE
INTERLOCUTORES IDÓNEOS EN LA PROBLEMÁTICA DE LA
JUVENTUD EN RIESGO
31.8.2002 - Teatro de la Ribera
Presentación de Transitar: Licenciados Lidia Clarisa Gilgun,
Susú del Priore, Carlos Alberto Saavedra.
----Ana Olivares (una joven)
Primero se llevaron a los negros,
Pero a mi no me importó, porque yo no lo era...
Enseguida se llevaron a los judíos,
Pero a mi no me importó porque yo tampoco lo era...
Después detuvieron a los curas,
Pero como yo no soy religioso
Tampoco me importó
Luego apresaron a los comunistas,
Pero como yo no soy comunista, tampoco me importó
Ahora vienen por los jóvenes...
---- Lic. Lidia Gilgun- Co- directora de Transitar, Institución
Interdisciplinaria para el abordaje de la
Problemática de la Juventud en Riesgo.
Desde Transitar escuchamos, desde hace largo tiempo; esta frase:
AHORA VIENEN POR LOS JOVENES
¿Cómo entender este alerta, este anuncio?
Hace 10 años presentaba en la Feria del Libro un trabajo
que titulé así: “Últimas Noticias”.
Hoy podría hacer otro tanto.
Voy a citar tres ejemplos:
1. - En mayo de este año Romina, una adolescente de 15
años, se suicidó en el baño de su escuela.
2. - En julio, tres jóvenes de 14, 17 y 19 años
asaltaron un Supermercado en Lanús. Amenazados por lo que
se les venía se les ocurrió tomar a los clientes
como rehenes (bien de película). La situación empeoró,
le suceden cuatro horas de gritos, amenazas, chicos canchereando
ante los medios de televisión y radio. Familiares de rehenes
atemorizados. La población atemorizada “pidiendo
que se haga algo”. Las Voces se empiezan a escuchar.
2.- En agosto “Los pobladores de San Pedro, provincia de
Buenos Aires, vivieron un caso que los marcará para siempre”:
El secuestro de Diego, un niño de 12 años. La secuestradora:
una mujer de 50 años, amiga de la familia”
Hoy, después de 10 años, inauguramos la Primera
Jornada de Trabajo para la Formación de Interlocutores
Idóneos en la Problemática de la Juventud en Riesgo.
Si no nos preparamos para identificar el problema y no nos preparamos
para comprender este concepto complejo de Juventud en Riesgo,
el AHORA VIENEN POR NOSOTROS se volverá a repetir en más
y más episodios como estos.
El Artículo 34 de la Ley 114 de la Legislatura de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires dice: “Responsabilidad de
los padres: incumbe a los padres la responsabilidad primordial
de la crianza y desarrollo de sus hijos / hijas para su protección
y formación integral. La Ciudad de Buenos Aires respeta
los derechos y deberes de los padres y les presta la ayuda necesaria
para su ejercicio con plenitud y responsabilidad.”
Después de 10 años, debemos señalar que
es ese punto, que muy bien señala el artículo 34,
la responsabilidad de los padres, lo que desfallece. Pero esto
no implica que aceptemos la desaparición de adultos responsables
Para evitar esta situación nos propusimos realizar esta
primera Jornada dirigida a padres, docentes, representantes de
ONG, profesionales ligados al campo de la niñez y de la
adolescencia para alumbrar este campo de la Juventud teniendo
en cuenta que lo que insiste es ceguera para ver lo que los adolescentes
muestran y sordera para escuchar lo que los adolescentes gritan:
Ahora vienen por nosotros.
Estas Jornadas se constituyen con la intención de propiciar
proyectos alternativos que operen como freno a un proceso que
se repite siempre igual pero que hoy avanza con una tendencia:
la criminalización de los jóvenes llevando la imputabilidad
cada vez a una edad más temprana y la localización
del joven como el objeto demoníaco, el objeto del mal.
Recordemos que se intentó rebautizar a Miguelito, uno de
los adolescentes asaltantes de Lanús, como Chucky, el muñeco
diabólico.
Trabajar por ellos antes de que estas situaciones de emergencia
ocurran, es un compromiso con nuestro futuro.
PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA DE LA JUVENTUD EN RIESGO.
1)FUNDAMENTACIÓN.
2)CREACIÓN DEL CONCEPTO.
3)VICISITUDES DE LA ADOLESCENCIA.
4)MODOS DE ABORDAJE ACTUAL Y SUS LIMITACIONES.
5)PROPUESTA DE TRANSITAR
1) FUNDAMENTACIÓN:
1.a: El principio: La construcción del problema Juventud
en Riesgo enlaza y recupera un hecho sucedido en el año
1993.
En la madrugada del 20 de diciembre de ese año se incendió
la discoteca Kheyvis. Había allí 600 adolescentes
que “celebraban” el fin de curso. Murieron 17 chicos.
El fuego se inició porque un grupo de jóvenes arrojó
el contenido de una botella de vodka (u otra bebida alcohólica)
sobre unos sillones a los que luego prendieron fuego.
En este evento convergieron distintos factores, tales como:
? El festejo de un grupo de adolescentes por la terminación
de un ciclo escolar: el secundario.
? La ausencia de adultos “responsables” en el evento.
? La violencia.
? El consumo de alcohol.
? La irresponsabilidad de los dueños del local, por la
falta de matafuegos suficientes y las puertas de escape, que estaban
cerradas.
Pensar en el problema Juventud en Riesgo es tener en cuenta la
complejidad del mismo, evitando la simplificación de suponer
que la misma respondía a una sola causa. Por ejemplo: la
irresponsabilidad del dueño de la discoteca.
Esta simplificación complicó toda la intervención
judicial en el problema, dado que los padres culparon a los dueños
del local y los dueños del local a los adolescentes. También
se pensó que de haber estado las puertas abiertas o, de
haber habido suficientes matafuegos, el problema se hubiera evitado.
Nosotros, Transitar, por el contrario, entendimos que esto hubiera
pasado inevitablemente.
Hechos posteriores confirmaron nuestra hipótesis: es decir
que la gama de sucesos que va de situaciones de riesgo a situaciones
de desborde y, en muchos casos, de muerte, eran inevitables. ¿La
cuestión es el por qué?
Hubo muertos y heridos en otras fiestas de egresados, en los viajes
a Bariloche, en otros boliches, en las calles, en las canchas.
Además de estos hechos de violencia, debe considerarse
otro problema gravísimo: El suicidio de adolescentes.
1.b: El por qué de esta Jornada: Nos propusimos realizar
una actividad dirigida a miembros de organizaciones religiosas
y laicas interesadas y ocupadas en la problemática de las
comunidades en riesgo, que consideran temas tales como el maltrato
infantil, el abuso infantil, la violencia social, la violencia
familiar, los efectos del desempleo, de la desnutrición,
etc. Todas estas cuestiones se cruzan, están en conexión
con la temática de Juventud en Riesgo porque las articula
una variable que toca a nuestra temática y es la “responsabilidad”
de los mayores.
Este problema excede el campo de lo familiar por la dificultad
que atraviesa la familia misma para reconocerlo como tal, por
la “ceguera” ante lo propio, por lo que les sucede
con sus propios hijos.
Nos hemos encontrado durante estos años con infinidad de
padres y madres que nos decían: “No, a mi hijo esto
no puede pasarle.. porque no toma.. no se droga... no es violento,
etc.
Lo que insiste es:
“ él no es como los otros chicos”
Cuando escuchamos a los jóvenes, ellos dicen:
? “Nuestros padres vivieron en otra época y no saben
lo que hacemos en realidad, sino sólo lo que nosotros les
decimos que hacemos”
? “Hay que tener autoridad, si te dicen no salís,
hay que sostener eso”
? “Nuestros padres creen que hay que empezar a hablar cuando
cumplimos 13 años, a esa edad ya es tarde”
? “Los adultos, a la hora de decidir, se pasan la pelota
y, al final, hacemos lo que queremos”
? “Cuando les pedimos hablar, postergan la charla por cualquier
motivo”
? “No es que tengamos miedo a un castigo sino a que nuestros
padres no entenderían si les decimos como pensamos realmente”
? “Nuestros padres dicen: No, mi hijo nunca podría
hacer esto y, en realidad, somos iguales que cualquier otro”
(están diciendo: “En grupo somos iguales”)
(Encuesta que administramos el año pasado a 150 jóvenes
de 17 a 20 años, alumnos de una escuela Polimodal nocturna)
De este “malentendido” entre padres e hijos se deduce
que uno de los efectos problemáticos más importantes
sería que la “tramitación de la adolescencia”
queda de modo casi exclusivo circunscripta al grupo de pares.
Sin que los padres, los docentes ni otros adultos funcionen como
referentes o sean considerados como interlocutores por los mismos
adolescentes.
Se agrega a lo estructural lo contingente, por ejemplo, que los
adultos están muy “ocupados” por sus propios
problemas: desempleo, precarización o muchas horas de trabajo
por sueldos ínfimos. Así, las cuestiones de los
adolescentes se hacen “secundarias”. Los mismos adultos
se auto excluyen de la vida de sus hijos y esos espacios los ocupa
el mercado, sustituyendo a los padres. El mercado legal e ilegal
siempre dispone de algún objeto para aliviar el sufrimiento,
producir placer o prometer felicidad instantánea. Entre
estos objetos predominan netamente los boliches (legal y aceptado
socialmente), el alcohol (legal y desconocido como problema social)
y las drogas (legales e ilegales) de las que nada queremos saber,
sobre todo, si están en relación con nuestros hijos.
Allí donde queda ese vacío de referencia, proponemos
la creación de la figura del “interlocutor idóneo”,
capacitado en la problemática de la Juventud en Riesgo.
Para detectar sus signos más precoces, preparados para
actuar ante la emergencia haciendo la derivación correspondiente,
pero también para anticiparse a ella. Cada uno en su institución,
en su comunidad, en su espacio propio puede intervenir en este
problema. Esta Primera Jornada de Formación se propone
generar las herramientas básicas para esta tarea, para
esta intervención.
2) CREACIÓN DEL CONCEPTO DE “JUVENTUD EN RIESGO”:
¿Por qué hablamos de riesgos y qué quiere
decir, para Transitar, Riesgo?
A la problemática de la juventud como etapa de la vida
que es en sí conflictiva se le suman otros factores inexistentes
en otros tiempos:
1)La desaparición de los padres del lugar de autoridad.
2)La sobreimpresión, por efecto del desplazamiento de
la institución escolar sobre la institución familiar.
Parte sustancial de las obligaciones familiares pasan a la institución
escolar (sostén afectivo, alimentación, detección
de problemas tales como desnutrición, maltrato y abuso,
etc.), pero no los derechos de los padres sobre sus hijos (sanciones,
puesta de límites)
3)La sustitución de la familia por autoexcluirse del lugar
de sanción dejando libre el espacio, un espacio de poder
que transmuta la prohibición en habilitación: ¡pibe
gozá! Tomate una cerveza. Ofreciendo objetos sustitutos
destinados a la satisfacción inmediata ( o a su promesa).
4)La desintegración de los grupos familiares. Ejemplo:
divorcios, nuevos matrimonios. Madres solteras. Adolescentes viviendo
solos. La migración de los jóvenes a otros lugares
del país y del mundo.
5)Crisis económica globalizada y el avance del capitalismo.
6)La proliferación del mercado de las drogas ilícitas:
marihuana, cocaína, ácidos, metanfetaminas, etc.
7)Transformación del joven (hijo) en un “desconocido”
para sus padres, en particular, y en un “extraño
– ajeno-” para los adultos en general.
8)La tendencia de algunos funcionarios y de profesionales de distintas
disciplinas en pensar de un modo fragmentario y reductor “los
problemas de la juventud” ya sea como cuestión para
el campo jurídico, como una problemática médica,
como conflicto social, como patología para el campo psicológico.
9)La aceptación del alcohol, particularmente la cerveza,
como bebida presente para cualquier momento. Es decir: la transformación
de la cerveza en bebida “inocua”, pensada como una
gaseosa, produciéndose por esta vía la “naturalización
del consumo de alcohol. El alcohol está ya instalado en
los adolescentes sin ser objetado su consumo por los adultos.
Ej. : Una lata de cerveza tiene la misma cantidad de alcohol que
una medida de whisky.
10)El diseño de programas de prevención masivos,
que desconocen las particularidades de cada grupo dentro de la
comunidad, “demonizando” al objeto droga que se desplaza
al joven, al mismo tiempo que instala y reproduce al infinito
su nombre. Ejemplo: “Maldita cocaína”
Entonces: Llamamos Situación de Riesgo a aquella que articula
los factores que acabamos de enunciar y que ubica el Riesgo como
cuestión temporal que interjuega así:
• El riesgo esta incluido en el tiempo de la Urgencia y
linda con el Desborde.
• Este lindar quiere decir que puede pasar de la urgencia
al desborde. Ejemplo, el fósforo que produce el incendio
en Kheyvis.
Riesgo: Es interesante la definición de riesgo del diccionario:
“Es la contingencia o proximidad de un daño, contratiempo
o peligro”
También es “Cada una de las contingencias que pueden
ser objeto de un contrato”
3) VICISITUDES DE LA ADOLESCENCIA:
a) Aspectos Histórico-Sociales:
El enfoque biológico lleva a pensar la adolescencia como
un proceso lineal, que la ubica a continuación de la pubertad,
de la misma manera que estaciones sucesivas de un ferrocarril.
La adolescencia, a diferencia de la pubertad, no es sólo
el efecto de un proceso hormonal que produce cambios en el cuerpo.
El fenómeno adolescente es el efecto de una transformación
cultural que se puso en marcha a partir del siglo XVIII con el
advenimiento de la Revolución Industrial.
La conceptualización de este fenómeno es, en principio
una producción cultural.
La aparición de la adolescencia como fenómeno requirió
de un contexto como la Modernidad, que generó inéditas
condiciones socioeconómicas. La entrada en escena del maquinismo
fue decisiva y trajo aparejadas modificaciones en el empleo y
la movilidad social.
La sociedad industrial debió hacerse cargo de la educación
de los jóvenes, de su formación preparatoria para
el ingreso a nuevo puestos de trabajo en una economía en
expansión. Luego de finalizada su infancia, cada generación
quedó en una posición de espera en la que debía
prepararse para ocupar los puestos de trabajo a los que estaba
destinada.
La condición adolescente quedó unida a esta moratoria
social, que incluía a cada nueva camada de jóvenes
a la espera de su formación educativa, al principio a cargo
de las mismas fábricas en las que a posteriori deberían
insertarse y, luego, a cargo del Estado mismo. Así, desde
el Estado, podían decidirse políticas de formación
ligadas al modelo de desarrollo industrial elegido..
El fenómeno adolescente implica, entonces, un acontecimiento,
dado que no presenta antecedente en la realidad social en la que
surge.
Las instituciones familiar y escolar dejan su lugar a “un
tiempo de espera” para que “eso que está ahí”
sea incluido en el trabajo. Hay un tiempo en que los jóvenes
no están “institucionalizados”, están
a la espera y esto tiene efectos (hipótesis nuestra).
b) Aspectos de la Subjetividad:
La metamorfosis adolescente implica una ruptura y una exigencia
de trabajo para el psiquismo en el proceso de subjetivación.
Los cambios corporales que advienen con la pubertad apuran y complejizan
esta tramitación. El efecto de perplejidad por los cambios
y la aparición de nuevas sensaciones no discernibles para
los adolescentes son fuente constante de angustia, y le exigen
“algo” para lo que no están preparados y para
lo que no cuenta con los elementos para tramitar. Tienen que ser
producidos. Exige un trabajo, un recorrido, es decir un tiempo
de espera para esa tramitación.
El psiquismo toma como material las representaciones preexistentes,
como por ejemplo: los modelos identificatorios construidos en
el ámbito familiar.
Las matrices sociales identificatorias aportarán modelos
al adolescente. Estas matrices guardan una relación de
especificidad, en tanto que quedan marcadas con las características
de cada lugar y momento histórico particular.
El tiempo de espera, que es tiempo de trabajo para la tramitación
subjetiva, se entrecruza por un lado con la oferta del mercado,
con sus objetos tentadores para evitar la emergencia de la incertidumbre,
de la angustia por la espera: por ejemplo ante la elección
de una carrera, lo que se intenta anular es la angustia por la
equivocación, por ser reprobado por sus pares y, por otro
lado, las exigencias paradójicas familiares y sociales
porque dicen a la vez: “quiero que seas” al tiempo
que sostienen que “eso que quiero que seas no sirve para
nada”.
Ejemplo: los arquitectos terminan manejando taxi.
La adolescencia funcionará como pasaje permitiendo o no
la inclusión del joven en el mundo socio cultural adulto.
Este pasaje se complejiza por este un par problemático
que llamamos así:
conocido / desconocido
(y a veces en un “ajeno”) para su propia familia
Este par se instala y se produce por efecto de un apresuramiento
y/o de un corto circuito, “un elemento propicio para ello”:
la droga. (“Nuestra disposición no nos permite gozar
intensamente sino el contraste, pero sólo en muy escasa
medida de los estable” S. Freud. “El Malestar en la
Cultura”) Esa metamorfosis deja al adolescente ubicado,
para los padres, en el lugar de lo intolerable, de lo que puede
provocar, a veces, su exclusión del ámbito familiar
y, con seguridad, del ámbito institucional.
Por otra parte, la tramitación de la sexualidad implica
el hallazgo de objeto, de un otro para alcanzar una nueva meta
sexual. Una subordinación de la búsqueda del placer
auto erótico (ligado a zonas del propio cuerpo) a la primacía
genital. La nueva meta sexual pone en juego la cuestión
de la diferencia de los sexos, dado que el desarrollo en el varón
y la mujer se hace profundamente divergente.
Una de las consideraciones importantes, para nuestro campo, es
la distinción entre placer previo y placer final. Según
Freud: “...en cualquier punto de los procesos sexuales preparatorios,
el placer puede ser demasiado grande y muy escasa su contribución
a la búsqueda de la descarga final. En esos casos, falta
la fuerza pulsional necesaria para que el proceso sexual siga
adelante. Todo el camino se abrevia y la acción preparatoria
reemplaza a la meta sexual normal”. (Tres Ensayos de Teoría
Sexual. Las Metamorfosis de la Pubertad)
Al mismo tiempo, objetos ofrecidos por el mercado legal y ilegal,
tales como alcohol y drogas reemplazan el despliegue esperable
de la sexualidad en esta etapa. Las angustias e incertidumbres
implicadas en la búsqueda de una pareja sexual son eludidas
y “anestesiadas” por la acción del tóxico.
Aunque los adolescentes digan que “toman para estar mejor
en las salidas” (por ejemplo: al boliche o la bailanta),
el tomar se transforma en un fin en sí mismo.
En realidad, lo que puede constatarse es que el uso de estos tóxicos
se transforma en un fin en sí mismo y no es preparatorio
de ningún encuentro con el otro sexo. Más bien,
lo reemplaza.
Los cambios de la adolescencia concluirán, en el mejor
de los casos, en una nueva represión que reafirmará
la búsqueda sexual exogámica, más allá
de los lazos de sangre. Esto produce una profunda transformación
de la relación del adolescente con sus padres. Dejan de
ser objetos primordiales de su amor y se derrumba su “omnipotencia
y su condición excluyente en cuanto a modelos identificatorios”.
En este proceso de transformaciones, normal y esperable para
quienes nos ocupamos de estas cuestiones desde el campo de la
salud mental, se ha agudizado, llevando, en muchos casos, a un
quiebre generacional. Aparecen, inclusive, idiomas diferentes,
casi sin términos en común.
La situación de riesgo que venimos describiendo desde
la apertura de esta Jornada muestra una verdadera ruptura entre
padres e hijos. La desaparición y no la esperable separación
de los padres respecto de la vida de los adolescentes.
4) MODOS DE ABORDAJE ACTUAL Y SUS LIMITACIONES.
El desconocimiento de la problemática de la Juventud en
Riesgo como concepto complejo implica un abordaje fragmentario
tomando este dos vías:
1) La caída en la criminalización del joven.
Siempre, a través de los años, las mismas respuestas:
Represión para los jóvenes
Sofocación del hecho en el que está incluido
Inicio del Proceso para una causa Jurídica
Y el grito social:
“ Que vayan a la cárcel”
Otorga consenso a propuestas tales como la disminución
de la edad de imputabilidad de los jóvenes. Algunos hechos,
que “dan pie” a este reclamo, sin entrar a discutir
su justificación: (Transparencia 6)
2)El peligro de la psiquiatrización del fenómeno
En el primero la respuesta es la cárcel, el instituto
para menores, las comisarías y lo nuevo que se está
gestando: fábricas o depósitos desocupados para
la reclusión de los jóvenes.
En el segundo caso el joven como enfermo, es decir para él,
el hospital psiquiátrico.
Se suele escuchar “son enfermitos”.
A partir de una investigación realizada en 1994, con profesionales
y pacientes del Servicio de Internación en Crisis del CENARESO
(Centro Nacional de Reeducación Social) construí
(Lic. Lidia Gilgun) el concepto de desborde. Este concepto apunta
a marcar un tiempo lógico e inevitable que aparece en los
tratamientos de pacientes toxicómanos o con las personas
que intervienen en su manejo, como así también,
con las instituciones involucradas. Llamo desborde al momento
de "agotamiento" de los "otros" que intervienen
en el tratamiento. Este agotamiento implica la caída del
lugar de un sujeto responsable, de un sujeto que pueda decidir,
al tiempo que su decisión sea respetada. Es en el momento
de esa caída, cuando se suele llamar a un Otro que intervenga
para ordenar. Se llama a alguien que ordene y lo que aparece es
un Amo que ordena como el Amo ordena: excluyendo el goce, “ordenando”
con la Ley que penaliza el consumo, con intervenciones policiales,
declarándolo peligroso para sí y para terceros,
internándolo en neuropsiquiátricos. Considerar al
desborde en la problemática de las adicciones permite orientarnos
en su tratamiento, al mismo tiempo que se constituye en una herramienta
para pensar diversas estrategias en las organizaciones que intervienen
en su abordaje.
El concepto de desborde, surgido en el campo de la asistencia
y prevención de las Adicciones, permitió alumbrar
una reducción en el pensamiento de los problemas de la
juventud producida también en el campo de la psicología
al considerar solamente el tratamiento individual del adolescente.
El campo de la toxicomanía indicó la necesidad de
articular tres niveles:
El del adolescente, el familiar y el institucional
Esta articulación permitió crear el concepto de
“ Juventud en Riesgo” y abordar el problema con otra
lógica, desde otro lugar y con otros métodos.
5) PROPUESTA DE TRANSITAR PARA ABORDAR ESTE PROBLEMA:
a)La Detección Precoz. Signos.
Hace algunos años fuimos invitados por la Sociedad Argentina
de Pediatría para abordar la posibilidad de pensar la detección
precoz o la prevención temprana para el tema de la toxicomanía.
La drogadependencia es algo que sucede y está presente
en nuestra sociedad.
El Dr. Olivenstein sostiene que existe un riesgo que es fundamental
para el niño: la ruptura de la comunicación en el
seno familiar o en el grupo escolar. Es decir que pone el acento
en dos instituciones claves y necesarias para el desarrollo del
niño: La familia y la escuela y las relaciones que teje
en ellas.
El niño o el adolescente no entiende muy bien qué
le sucede. El problema que tratamos de pensar y resolver es que
sus padres, amigos o maestros tampoco.
Creemos que podemos analizar algunos signos que se escuchan en
las entrevistas con los padres de adolescentes, teniendo en cuenta
que, cada vez más tempranamente, los chicos experimentan
con objetos que ubican en el lugar de la droga.
La semana pasada en un programa de radio un periodista me hacía
la siguiente pregunta:
¿“ Los fósforos son una droga”?
Un grupo de chicos de 9 o 10 años prendía muchos
fósforos a la vez y uno tras otro aspiraban el humo que
de ellos se desprendía. Decían que era más
barato que un porro.
En otro reportaje me preguntaban si se podía hacer algo
con “Miguelito”.
No sé si podríamos hacer algo él pero estamos
trabajando para hacer algo con oros futuros Miguelitos.
Señalemos 4 áreas a observar como signos significativos
ante los que padres y maestros y otros adultos deberán
alertarse.
a.- Situación escolar
- dificultad en la aceptación de la autoridad del docente.
- dificultad en aceptar las normas ( las normas son percibidas
como acciones dirigidas contra él)
- no se posiciona como alumno sino como rival del docente.
- repeticiones reiteradas con el consiguiente riesgo de pérdida
de la escolaridad.
b.- Grupos de pertenencia
- posición competitiva ante los pares
- baja tolerancia a la frustración.
- excesiva adherencia al grupo.
c.- En la Familia
-falta de complementariedad en los roles
materno-paterno
ejemplo: mandatos contradictorios
- dificultad de la necesaria separación madre-hijo
- muerte temprana de personas significativas en el proceso de
individuación .
ejemplo: abuelos o tíos.
- falta de respuesta o de reacción ante situaciones graves.
ejemplo: no ver - no escuchar - no hablar
d.- En el Niño.
- alteración en el ritmo sueño-vigilia.
ejemplo: insomnio, deambulación nocturna, somnolencia diurna.
- alteración de las funciones psicomotoras.
ejemplo: hiperkinesis, abulia, descarga motriz paroxística
( pataletas )
- tristeza, retraimiento, aislamiento afectivo.
-atención lábil.
ejemplo: se aburre rápidamente con la tarea emprendida.
Recordemos que, es importante dialogar, abrir preguntas, escuchar,
sin censurar ya que la censura y la discriminación son
la otra cara del miedo.
b) Propuesta de intervención
A los participantes de esta Jornada, profesionales y no profesionales,
integrantes de ONG, padres y docentes, nos proponemos brindarles
los instrumentos idóneos para optimizar su intervención,
enfrentando con mayores recursos los obstáculos que aparecen
en su tarea.
Estos elementos permitirán rever, revisar, cuestionar,
algunos de los dispositivos que estén ya en funcionamiento,
posibilitando, asimismo, la creación de otros nuevos.
La propuesta de Transitar se ubica dentro del campo de la Prevención
a la llamamos Prevención Crítica.
Somos conscientes de las limitaciones presupuestarias que las
organizaciones de las que formamos parte deben enfrentar cotidianamente
por la crisis económica generalizada y la retirada del
Estado de muchas de sus funciones fundamentales.
La realización de esta misma Jornada es un ejemplo de trabajo
desplegado casi sin recursos económicos, salvo la colaboración
y la buena voluntad de las personas y organizaciones implicadas.
Somos también conscientes de las devastadoras consecuencias
del desempleo y la brutal caída en la participación
del ingreso de millones de argentinos.
Sabemos que la desnutrición puede producir un deterioro
irreversible en la capacidad mental de los niños. Al mismo
tiempo, consideramos que los integrantes de las organizaciones
sociales debemos considerar alternativas diferentes, además
del justo reclamo al Estado para que cumpla sus funciones. Los
problemas de los que venimos ocupándonos, en relación
con la Juventud en Riesgo, estaban vigentes desde mucho antes
de la profundización de la crisis en la Argentina. La crisis,
indudablemente, ha empeorado pero no ha generado “per se”
estos problemas.
Lo que era “invisible” hace 10 años lo es
más ahora. En este sentido, la crisis puede servir para
“explicarlo todo”, lo que en este caso quiere decir:
Encubrirlo todo, ocultar las verdaderas causas y, en todo caso,
desimplicarse.
El problema de la Juventud en Riesgo está instalado y
requiere herramientas específicas para diagnosticarlo,
pensarlo e intervenir en él.
• Uno de nuestros objetivos principales es trabajar con
los jóvenes que aún están incluidos dentro
del sistema educativo institucional y que cuentan con alguna apoyatura
desde lo familiar.
Un ejemplo de esto es que hoy, quienes emprendan un viaje de
egresados estandarizado por las empresas de turismo, van a estar,
indudablemente, en riesgo, por el impacto constante del mercado,
la autoexclusión de los padres, conjuntamente con el efecto
de crisis.
• Otro objetivo es explicitar y fijar el concepto de Juventud
en Riesgo y cómo se puede abordar el tema desde la prevención
crítica a nivel de una Organización periférica,
que ya trabaja con chicos que están fuera del sistema educativo.
Hay situaciones en las que el hecho ya sucedió, como Carolina
Aló (Una joven asesinada por su novio con más de
100 puñaladas), Sebastián Bordón o los chicos
de Kheyvis. Los que nos interesa es anticiparnos al hecho.
De lo contrario, es inevitable que se produzcan ciertos efectos
devastadores, porque sabemos que si tenemos una situación
de riesgo y no interviene una acción como límite,
vamos a tener una situación de desborde. Distinguimos situación
de riesgo de situación de desborde. En el desborde todo
es un caos, la situación ya ha “estallado”.
Cualquiera puede terminar llamando a la seguridad. Entonces, se
trata de poder pensar antes.
Transitar va a aportar instrumentos para pensar y actuar en estas
situaciones.
Todos tenemos vivencias, que se hacen comprensibles, se visualizan,
cuando las articulamos con los conceptos de Juventud en Riesgo.
Un joven está en situación de riesgo, entre otras
cosas, porque allí donde debería estar el padre,
está el mercado.
Lo que proponemos es que, allí donde está el mercado,
esté un interlocutor idóneo.
Alguien que pueda analizar la situación y proponer una
alternativa.
Recordemos el artículo 34 sobre la responsabilidad de
los padres. Es inevitable afrontar el hecho de que la responsabilidad
tiene que existir, estén o no los padres. Puede haber o
no padres presentes, pero si debe haber adultos responsables para
observar e intervenir en la situación de riesgo que pueda
estar afrontando un joven.
c) El método de trabajo
1) Diagnóstico de la situación: La “Construcción”
del problema.
Los hechos
a) Los riesgos que implican
b) Los participantes necesarios
c) Los recursos (humanos y materiales disponibles)
d) El tiempo de la intervención
e) Qué está afectado
f) Qué no lo está (con qué contamos para
afrontar el problema)
g) La consulta y/o coparticipación con otras organizaciones
de la misma comunidad o de otras comunidades con problemas similares.
2) La Intervención
2.1: El concepto de Prevención Crítica
La Prevención Crítica es un modo de intervención
en situaciones de Riesgo que opera en el campo grupal, considerando
las condiciones particulares de cada situación y diseñando
el modo de trabajo adecuado a para un grupo específico,
en un tiempo y lugar singulares. Se diferencia netamente de la
intervención clínica, predominantemente individual
y de la prevención masiva, que se establece según
modelos generalizados.
2.2: Un Ejemplo De Prevención Crítica
En el año 2001,fuimos consultados por un los directivos
de un Colegio Privado del Conurbano Bonaerense a raíz de
un problema ocurrido con alumnos del 9no año de EGB
( adolescentes de 15 años promedio)
a) Los hechos: La situación que desencadenó la
consulta fue el desmayo producido en el mismo colegio por uno
de los alumnos, completamente alcoholizado, luego de la hora de
un almuerzo compartido en la casa de otro compañero. Mezclaron
todas las bebidas que encontraron. La inminencia del viaje de
egresados y algunos problemas planteados el año anterior
con chicas del mismo grupo, que hablaron abiertamente con una
profesora sobre el ejercicio de su sexualidad, complejizaban la
situación.
b) Los riesgos: La inminencia del viaje de egresados con un grupo
dividido (varones / mujeres) que, a su vez, se subdividía
en pequeños grupos que se ignoraban recíprocamente
o, a veces se enfrentaban. La presencia de dos temáticas
fuertes, no tramitadas por el grupo, relacionadas con la sexualidad
y el alcohol.
c) Los participantes necesarios: Los alumnos, los padres, los
acompañantes elegidos para el viaje (docentes), los directivos
del ciclo.
d) Los recursos: La voluntad de los directivos para ocuparse del
problema, la buena disposición de los alumnos, verificada
en entrevistas preliminares y, finalmente, el acuerdo de los propios
padres. Realizamos entrevistas individuales con los alumnos, dos
reuniones grupales con ellos, un encuentro con los padres, reuniones
con los directivos y con los acompañantes.
e) El tiempo de la intervención: La inminencia del viaje
hizo necesaria la realización de toda la tarea en un lapso
de 15 días.
f) Qué estaba afectado: a diferencia de pensar que lo afectado
eran los alumnos alcoholizados, sostuvimos que lo afectado era
lo que tenían para tramitar: es decir su inclusión
en el mundo de los adultos, ( estaban terminando el 9 año
de EGB, y debían tomar una decisión frente a su
futuro. (Tomar una decisión de lo que se quiere, dejando
penando por lo que se deja). Proseguir o no en el colegio en el
que la mayoría estaban desde jardín de infantes.
Su madurez corporal con relación a su posición sexuada
como hombre o como mujer frente al otro al que podemos llamar
un par. El “desconocimiento”, por parte de los padres
de los riesgos en juego.
g) Qué no estaba afectado: La excelente disposición
de los alumnos para la tarea a lo que denominamos “ la disponibilidad
grupal”, cuando explicitamos claramente el objetivo (reducir
los riesgos). La decisión y apoyo de los directivos a pesar
de las dificultades que, en estos casos, implica la participación
de una institución externa en la escuela.
Ejemplo de los interrogantes que trabajamos con los alumnos, en
forma grupal:
• ¿Qué experiencias han tenido o conocido
sobre
viajes y fiestas de egresados?.
• ¿Qué depende del grupo o de cada uno de
ustedes y qué va a manejar, sin
consultarlos, la empresa de turismo?
• ¿Qué “proezas” deberá
hacer cada uno de
ustedes para conservar o mejorar el lugar que
tiene en el grupo? y ¿Con qué costo?
• ¿Saben qué hacer si alguien “se pasa
de
de rosca”?
• ¿Cómo piensan organizarse como grupo?
3) La evaluación de los resultados.
En una intervención como esta están descartados,
por definición los métodos estadísticos de
evaluación, válidos únicamente en los modos
de intervención masivos. El diseño de cada intervención
es particular y la evaluación se realiza según los
mismos parámetros. Uno de los indicadores principales en
nuestra tarea con grupos en etapas previas al viaje de egresados
es la frase: “Si van 30 (o 20, los que formen el grupo),
que regresen 30”. Esto apunta en dos direcciones: Ni uno
menos de los que se fueron, aludiendo al riesgo de vida o, inclusive,
a ningún regreso anticipado por enfermedad o accidente
y ni uno más, aludiendo al riesgo de embarazo. Y que la
relación con los acompañantes haya sido sostenida
por ambos. - docentes y alumnos, y adultos y jóvenes.
En el caso del ejemplo, estos objetivos se cumplieron.
La evaluación de los resultados, como criterio general,
depende de que los objetivos se fijen adecuadamente al proyectar
la intervención.
El momento esencial de todo el proceso de intervención
es la planificación.
4) Los circuitos de derivación.
Las organizaciones que se articulen con la problemática
a abordar surgirán del análisis, y en virtud de
facilitar el objetivo o cuando el objetivo esté inhibido
para producir alguna acción..
Transitar
Directores: Licenciados Lidia Clarisa Gilgun y Carlos Alberto
Saavedra