Lidia Clarisa Gilgun - Carlos Alberto Saavedra


JORNADA DE TRABAJO PARA LA FORMACIÓN DE INTERLOCUTORES IDÓNEOS EN LA PROBLEMÁTICA DE LA JUVENTUD EN RIESGO
31.8.2002 - Teatro de la Ribera


Presentación de Transitar: Licenciados Lidia Clarisa Gilgun, Susú del Priore, Carlos Alberto Saavedra.

----Ana Olivares (una joven)

Primero se llevaron a los negros,
Pero a mi no me importó, porque yo no lo era...

Enseguida se llevaron a los judíos,
Pero a mi no me importó porque yo tampoco lo era...

Después detuvieron a los curas,
Pero como yo no soy religioso
Tampoco me importó

Luego apresaron a los comunistas,
Pero como yo no soy comunista, tampoco me importó

Ahora vienen por los jóvenes...

---- Lic. Lidia Gilgun- Co- directora de Transitar, Institución
Interdisciplinaria para el abordaje de la
Problemática de la Juventud en Riesgo.



Desde Transitar escuchamos, desde hace largo tiempo; esta frase:

AHORA VIENEN POR LOS JOVENES

¿Cómo entender este alerta, este anuncio?

Hace 10 años presentaba en la Feria del Libro un trabajo que titulé así: “Últimas Noticias”. Hoy podría hacer otro tanto.

Voy a citar tres ejemplos:

1. - En mayo de este año Romina, una adolescente de 15 años, se suicidó en el baño de su escuela.

2. - En julio, tres jóvenes de 14, 17 y 19 años asaltaron un Supermercado en Lanús. Amenazados por lo que se les venía se les ocurrió tomar a los clientes como rehenes (bien de película). La situación empeoró, le suceden cuatro horas de gritos, amenazas, chicos canchereando ante los medios de televisión y radio. Familiares de rehenes atemorizados. La población atemorizada “pidiendo que se haga algo”. Las Voces se empiezan a escuchar.

2.- En agosto “Los pobladores de San Pedro, provincia de Buenos Aires, vivieron un caso que los marcará para siempre”: El secuestro de Diego, un niño de 12 años. La secuestradora: una mujer de 50 años, amiga de la familia”

Hoy, después de 10 años, inauguramos la Primera Jornada de Trabajo para la Formación de Interlocutores Idóneos en la Problemática de la Juventud en Riesgo.

Si no nos preparamos para identificar el problema y no nos preparamos para comprender este concepto complejo de Juventud en Riesgo, el AHORA VIENEN POR NOSOTROS se volverá a repetir en más y más episodios como estos.

El Artículo 34 de la Ley 114 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dice: “Responsabilidad de los padres: incumbe a los padres la responsabilidad primordial de la crianza y desarrollo de sus hijos / hijas para su protección y formación integral. La Ciudad de Buenos Aires respeta los derechos y deberes de los padres y les presta la ayuda necesaria para su ejercicio con plenitud y responsabilidad.”

Después de 10 años, debemos señalar que es ese punto, que muy bien señala el artículo 34, la responsabilidad de los padres, lo que desfallece. Pero esto no implica que aceptemos la desaparición de adultos responsables

Para evitar esta situación nos propusimos realizar esta primera Jornada dirigida a padres, docentes, representantes de ONG, profesionales ligados al campo de la niñez y de la adolescencia para alumbrar este campo de la Juventud teniendo en cuenta que lo que insiste es ceguera para ver lo que los adolescentes muestran y sordera para escuchar lo que los adolescentes gritan:

Ahora vienen por nosotros.

Estas Jornadas se constituyen con la intención de propiciar proyectos alternativos que operen como freno a un proceso que se repite siempre igual pero que hoy avanza con una tendencia: la criminalización de los jóvenes llevando la imputabilidad cada vez a una edad más temprana y la localización del joven como el objeto demoníaco, el objeto del mal. Recordemos que se intentó rebautizar a Miguelito, uno de los adolescentes asaltantes de Lanús, como Chucky, el muñeco diabólico.
Trabajar por ellos antes de que estas situaciones de emergencia ocurran, es un compromiso con nuestro futuro.

PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA DE LA JUVENTUD EN RIESGO.
1)FUNDAMENTACIÓN.
2)CREACIÓN DEL CONCEPTO.
3)VICISITUDES DE LA ADOLESCENCIA.
4)MODOS DE ABORDAJE ACTUAL Y SUS LIMITACIONES.
5)PROPUESTA DE TRANSITAR

1) FUNDAMENTACIÓN:


1.a: El principio: La construcción del problema Juventud en Riesgo enlaza y recupera un hecho sucedido en el año 1993. 
En la madrugada del 20 de diciembre de ese año se incendió la discoteca Kheyvis. Había allí 600 adolescentes que “celebraban” el fin de curso. Murieron 17 chicos. El fuego se inició porque un grupo de jóvenes arrojó el contenido de una botella de vodka (u otra bebida alcohólica) sobre unos sillones a los que luego prendieron fuego.

En este evento convergieron distintos factores, tales como:
? El festejo de un grupo de adolescentes por la terminación de un ciclo escolar: el secundario.
? La ausencia de adultos “responsables” en el evento.
? La violencia.
? El consumo de alcohol.
? La irresponsabilidad de los dueños del local, por la falta de matafuegos suficientes y las puertas de escape, que estaban cerradas.

Pensar en el problema Juventud en Riesgo es tener en cuenta la complejidad del mismo, evitando la simplificación de suponer que la misma respondía a una sola causa. Por ejemplo: la irresponsabilidad del dueño de la discoteca.
Esta simplificación complicó toda la intervención judicial en el problema, dado que los padres culparon a los dueños del local y los dueños del local a los adolescentes. También se pensó que de haber estado las puertas abiertas o, de haber habido suficientes matafuegos, el problema se hubiera evitado. Nosotros, Transitar, por el contrario, entendimos que esto hubiera pasado inevitablemente.
Hechos posteriores confirmaron nuestra hipótesis: es decir que la gama de sucesos que va de situaciones de riesgo a situaciones de desborde y, en muchos casos, de muerte, eran inevitables. ¿La cuestión es el por qué? 
Hubo muertos y heridos en otras fiestas de egresados, en los viajes a Bariloche, en otros boliches, en las calles, en las canchas.
Además de estos hechos de violencia, debe considerarse otro problema gravísimo: El suicidio de adolescentes.

1.b: El por qué de esta Jornada: Nos propusimos realizar una actividad dirigida a miembros de organizaciones religiosas y laicas interesadas y ocupadas en la problemática de las comunidades en riesgo, que consideran temas tales como el maltrato infantil, el abuso infantil, la violencia social, la violencia familiar, los efectos del desempleo, de la desnutrición, etc. Todas estas cuestiones se cruzan, están en conexión con la temática de Juventud en Riesgo porque las articula una variable que toca a nuestra temática y es la “responsabilidad” de los mayores.
Este problema excede el campo de lo familiar por la dificultad que atraviesa la familia misma para reconocerlo como tal, por la “ceguera” ante lo propio, por lo que les sucede con sus propios hijos. 
Nos hemos encontrado durante estos años con infinidad de padres y madres que nos decían: “No, a mi hijo esto no puede pasarle.. porque no toma.. no se droga... no es violento, etc.

Lo que insiste es:
“ él no es como los otros chicos”

Cuando escuchamos a los jóvenes, ellos dicen:

? “Nuestros padres vivieron en otra época y no saben lo que hacemos en realidad, sino sólo lo que nosotros les decimos que hacemos”

? “Hay que tener autoridad, si te dicen no salís, hay que sostener eso”

? “Nuestros padres creen que hay que empezar a hablar cuando cumplimos 13 años, a esa edad ya es tarde”

? “Los adultos, a la hora de decidir, se pasan la pelota y, al final, hacemos lo que queremos”

? “Cuando les pedimos hablar, postergan la charla por cualquier motivo”

? “No es que tengamos miedo a un castigo sino a que nuestros padres no entenderían si les decimos como pensamos realmente”

? “Nuestros padres dicen: No, mi hijo nunca podría hacer esto y, en realidad, somos iguales que cualquier otro” (están diciendo: “En grupo somos iguales”)

(Encuesta que administramos el año pasado a 150 jóvenes de 17 a 20 años, alumnos de una escuela Polimodal nocturna)


De este “malentendido” entre padres e hijos se deduce que uno de los efectos problemáticos más importantes sería que la “tramitación de la adolescencia” queda de modo casi exclusivo circunscripta al grupo de pares. Sin que los padres, los docentes ni otros adultos funcionen como referentes o sean considerados como interlocutores por los mismos adolescentes.
Se agrega a lo estructural lo contingente, por ejemplo, que los adultos están muy “ocupados” por sus propios problemas: desempleo, precarización o muchas horas de trabajo por sueldos ínfimos. Así, las cuestiones de los adolescentes se hacen “secundarias”. Los mismos adultos se auto excluyen de la vida de sus hijos y esos espacios los ocupa el mercado, sustituyendo a los padres. El mercado legal e ilegal siempre dispone de algún objeto para aliviar el sufrimiento, producir placer o prometer felicidad instantánea. Entre estos objetos predominan netamente los boliches (legal y aceptado socialmente), el alcohol (legal y desconocido como problema social) y las drogas (legales e ilegales) de las que nada queremos saber, sobre todo, si están en relación con nuestros hijos.

Allí donde queda ese vacío de referencia, proponemos la creación de la figura del “interlocutor idóneo”, capacitado en la problemática de la Juventud en Riesgo.

Para detectar sus signos más precoces, preparados para actuar ante la emergencia haciendo la derivación correspondiente, pero también para anticiparse a ella. Cada uno en su institución, en su comunidad, en su espacio propio puede intervenir en este problema. Esta Primera Jornada de Formación se propone generar las herramientas básicas para esta tarea, para esta intervención.

2) CREACIÓN DEL CONCEPTO DE “JUVENTUD EN RIESGO”:

¿Por qué hablamos de riesgos y qué quiere decir, para Transitar, Riesgo?

A la problemática de la juventud como etapa de la vida que es en sí conflictiva se le suman otros factores inexistentes en otros tiempos: 
1)La desaparición de los padres del lugar de autoridad.

2)La sobreimpresión, por efecto del desplazamiento de la institución escolar sobre la institución familiar. Parte sustancial de las obligaciones familiares pasan a la institución escolar (sostén afectivo, alimentación, detección de problemas tales como desnutrición, maltrato y abuso, etc.), pero no los derechos de los padres sobre sus hijos (sanciones, puesta de límites)

3)La sustitución de la familia por autoexcluirse del lugar de sanción dejando libre el espacio, un espacio de poder que transmuta la prohibición en habilitación: ¡pibe gozá! Tomate una cerveza. Ofreciendo objetos sustitutos destinados a la satisfacción inmediata ( o a su promesa).

4)La desintegración de los grupos familiares. Ejemplo: divorcios, nuevos matrimonios. Madres solteras. Adolescentes viviendo solos. La migración de los jóvenes a otros lugares del país y del mundo.

5)Crisis económica globalizada y el avance del capitalismo.

6)La proliferación del mercado de las drogas ilícitas: marihuana, cocaína, ácidos, metanfetaminas, etc.

7)Transformación del joven (hijo) en un “desconocido” para sus padres, en particular, y en un “extraño – ajeno-” para los adultos en general.
8)La tendencia de algunos funcionarios y de profesionales de distintas disciplinas en pensar de un modo fragmentario y reductor “los problemas de la juventud” ya sea como cuestión para el campo jurídico, como una problemática médica, como conflicto social, como patología para el campo psicológico.

9)La aceptación del alcohol, particularmente la cerveza, como bebida presente para cualquier momento. Es decir: la transformación de la cerveza en bebida “inocua”, pensada como una gaseosa, produciéndose por esta vía la “naturalización del consumo de alcohol. El alcohol está ya instalado en los adolescentes sin ser objetado su consumo por los adultos. Ej. : Una lata de cerveza tiene la misma cantidad de alcohol que una medida de whisky.

10)El diseño de programas de prevención masivos, que desconocen las particularidades de cada grupo dentro de la comunidad, “demonizando” al objeto droga que se desplaza al joven, al mismo tiempo que instala y reproduce al infinito su nombre. Ejemplo: “Maldita cocaína”


Entonces: Llamamos Situación de Riesgo a aquella que articula los factores que acabamos de enunciar y que ubica el Riesgo como cuestión temporal que interjuega así:

• El riesgo esta incluido en el tiempo de la Urgencia y linda con el Desborde.
• Este lindar quiere decir que puede pasar de la urgencia al desborde. Ejemplo, el fósforo que produce el incendio en Kheyvis.

Riesgo: Es interesante la definición de riesgo del diccionario: “Es la contingencia o proximidad de un daño, contratiempo o peligro”
También es “Cada una de las contingencias que pueden ser objeto de un contrato”


3) VICISITUDES DE LA ADOLESCENCIA:

a) Aspectos Histórico-Sociales:

El enfoque biológico lleva a pensar la adolescencia como un proceso lineal, que la ubica a continuación de la pubertad, de la misma manera que estaciones sucesivas de un ferrocarril. La adolescencia, a diferencia de la pubertad, no es sólo el efecto de un proceso hormonal que produce cambios en el cuerpo.
El fenómeno adolescente es el efecto de una transformación cultural que se puso en marcha a partir del siglo XVIII con el advenimiento de la Revolución Industrial.
La conceptualización de este fenómeno es, en principio una producción cultural.
La aparición de la adolescencia como fenómeno requirió de un contexto como la Modernidad, que generó inéditas condiciones socioeconómicas. La entrada en escena del maquinismo fue decisiva y trajo aparejadas modificaciones en el empleo y la movilidad social.
La sociedad industrial debió hacerse cargo de la educación de los jóvenes, de su formación preparatoria para el ingreso a nuevo puestos de trabajo en una economía en expansión. Luego de finalizada su infancia, cada generación quedó en una posición de espera en la que debía prepararse para ocupar los puestos de trabajo a los que estaba destinada.
La condición adolescente quedó unida a esta moratoria social, que incluía a cada nueva camada de jóvenes a la espera de su formación educativa, al principio a cargo de las mismas fábricas en las que a posteriori deberían insertarse y, luego, a cargo del Estado mismo. Así, desde el Estado, podían decidirse políticas de formación ligadas al modelo de desarrollo industrial elegido..
El fenómeno adolescente implica, entonces, un acontecimiento, dado que no presenta antecedente en la realidad social en la que surge.
Las instituciones familiar y escolar dejan su lugar a “un tiempo de espera” para que “eso que está ahí” sea incluido en el trabajo. Hay un tiempo en que los jóvenes no están “institucionalizados”, están a la espera y esto tiene efectos (hipótesis nuestra).

b) Aspectos de la Subjetividad:


La metamorfosis adolescente implica una ruptura y una exigencia de trabajo para el psiquismo en el proceso de subjetivación. Los cambios corporales que advienen con la pubertad apuran y complejizan esta tramitación. El efecto de perplejidad por los cambios y la aparición de nuevas sensaciones no discernibles para los adolescentes son fuente constante de angustia, y le exigen “algo” para lo que no están preparados y para lo que no cuenta con los elementos para tramitar. Tienen que ser producidos. Exige un trabajo, un recorrido, es decir un tiempo de espera para esa tramitación.


El psiquismo toma como material las representaciones preexistentes, como por ejemplo: los modelos identificatorios construidos en el ámbito familiar.
Las matrices sociales identificatorias aportarán modelos al adolescente. Estas matrices guardan una relación de especificidad, en tanto que quedan marcadas con las características de cada lugar y momento histórico particular.
El tiempo de espera, que es tiempo de trabajo para la tramitación subjetiva, se entrecruza por un lado con la oferta del mercado, con sus objetos tentadores para evitar la emergencia de la incertidumbre, de la angustia por la espera: por ejemplo ante la elección de una carrera, lo que se intenta anular es la angustia por la equivocación, por ser reprobado por sus pares y, por otro lado, las exigencias paradójicas familiares y sociales porque dicen a la vez: “quiero que seas” al tiempo que sostienen que “eso que quiero que seas no sirve para nada”. 
Ejemplo: los arquitectos terminan manejando taxi.

La adolescencia funcionará como pasaje permitiendo o no la inclusión del joven en el mundo socio cultural adulto. 
Este pasaje se complejiza por este un par problemático que llamamos así:

conocido / desconocido 
(y a veces en un “ajeno”) para su propia familia

Este par se instala y se produce por efecto de un apresuramiento y/o de un corto circuito, “un elemento propicio para ello”: la droga. (“Nuestra disposición no nos permite gozar intensamente sino el contraste, pero sólo en muy escasa medida de los estable” S. Freud. “El Malestar en la Cultura”) Esa metamorfosis deja al adolescente ubicado, para los padres, en el lugar de lo intolerable, de lo que puede provocar, a veces, su exclusión del ámbito familiar y, con seguridad, del ámbito institucional.

Por otra parte, la tramitación de la sexualidad implica el hallazgo de objeto, de un otro para alcanzar una nueva meta sexual. Una subordinación de la búsqueda del placer auto erótico (ligado a zonas del propio cuerpo) a la primacía genital. La nueva meta sexual pone en juego la cuestión de la diferencia de los sexos, dado que el desarrollo en el varón y la mujer se hace profundamente divergente.

Una de las consideraciones importantes, para nuestro campo, es la distinción entre placer previo y placer final. Según Freud: “...en cualquier punto de los procesos sexuales preparatorios, el placer puede ser demasiado grande y muy escasa su contribución a la búsqueda de la descarga final. En esos casos, falta la fuerza pulsional necesaria para que el proceso sexual siga adelante. Todo el camino se abrevia y la acción preparatoria reemplaza a la meta sexual normal”. (Tres Ensayos de Teoría Sexual. Las Metamorfosis de la Pubertad)

Al mismo tiempo, objetos ofrecidos por el mercado legal y ilegal, tales como alcohol y drogas reemplazan el despliegue esperable de la sexualidad en esta etapa. Las angustias e incertidumbres implicadas en la búsqueda de una pareja sexual son eludidas y “anestesiadas” por la acción del tóxico.
Aunque los adolescentes digan que “toman para estar mejor en las salidas” (por ejemplo: al boliche o la bailanta), el tomar se transforma en un fin en sí mismo. 
En realidad, lo que puede constatarse es que el uso de estos tóxicos se transforma en un fin en sí mismo y no es preparatorio de ningún encuentro con el otro sexo. Más bien, lo reemplaza. 

Los cambios de la adolescencia concluirán, en el mejor de los casos, en una nueva represión que reafirmará la búsqueda sexual exogámica, más allá de los lazos de sangre. Esto produce una profunda transformación de la relación del adolescente con sus padres. Dejan de ser objetos primordiales de su amor y se derrumba su “omnipotencia y su condición excluyente en cuanto a modelos identificatorios”.

En este proceso de transformaciones, normal y esperable para quienes nos ocupamos de estas cuestiones desde el campo de la salud mental, se ha agudizado, llevando, en muchos casos, a un quiebre generacional. Aparecen, inclusive, idiomas diferentes, casi sin términos en común.

La situación de riesgo que venimos describiendo desde la apertura de esta Jornada muestra una verdadera ruptura entre padres e hijos. La desaparición y no la esperable separación de los padres respecto de la vida de los adolescentes.


4) MODOS DE ABORDAJE ACTUAL Y SUS LIMITACIONES.

El desconocimiento de la problemática de la Juventud en Riesgo como concepto complejo implica un abordaje fragmentario tomando este dos vías:

1) La caída en la criminalización del joven.

Siempre, a través de los años, las mismas respuestas:

Represión para los jóvenes
Sofocación del hecho en el que está incluido
Inicio del Proceso para una causa Jurídica

Y el grito social:
“ Que vayan a la cárcel”

Otorga consenso a propuestas tales como la disminución de la edad de imputabilidad de los jóvenes. Algunos hechos, que “dan pie” a este reclamo, sin entrar a discutir su justificación: (Transparencia 6)

2)El peligro de la psiquiatrización del fenómeno

En el primero la respuesta es la cárcel, el instituto para menores, las comisarías y lo nuevo que se está gestando: fábricas o depósitos desocupados para la reclusión de los jóvenes.

En el segundo caso el joven como enfermo, es decir para él, el hospital psiquiátrico.
Se suele escuchar “son enfermitos”.


A partir de una investigación realizada en 1994, con profesionales y pacientes del Servicio de Internación en Crisis del CENARESO (Centro Nacional de Reeducación Social) construí (Lic. Lidia Gilgun) el concepto de desborde. Este concepto apunta a marcar un tiempo lógico e inevitable que aparece en los tratamientos de pacientes toxicómanos o con las personas que intervienen en su manejo, como así también, con las instituciones involucradas. Llamo desborde al momento de "agotamiento" de los "otros" que intervienen en el tratamiento. Este agotamiento implica la caída del lugar de un sujeto responsable, de un sujeto que pueda decidir, al tiempo que su decisión sea respetada. Es en el momento de esa caída, cuando se suele llamar a un Otro que intervenga para ordenar. Se llama a alguien que ordene y lo que aparece es un Amo que ordena como el Amo ordena: excluyendo el goce, “ordenando” con la Ley que penaliza el consumo, con intervenciones policiales, declarándolo peligroso para sí y para terceros, internándolo en neuropsiquiátricos. Considerar al desborde en la problemática de las adicciones permite orientarnos en su tratamiento, al mismo tiempo que se constituye en una herramienta para pensar diversas estrategias en las organizaciones que intervienen en su abordaje.
El concepto de desborde, surgido en el campo de la asistencia y prevención de las Adicciones, permitió alumbrar una reducción en el pensamiento de los problemas de la juventud producida también en el campo de la psicología al considerar solamente el tratamiento individual del adolescente. El campo de la toxicomanía indicó la necesidad de articular tres niveles:

El del adolescente, el familiar y el institucional

Esta articulación permitió crear el concepto de “ Juventud en Riesgo” y abordar el problema con otra lógica, desde otro lugar y con otros métodos.


5) PROPUESTA DE TRANSITAR PARA ABORDAR ESTE PROBLEMA:

a)La Detección Precoz. Signos.

Hace algunos años fuimos invitados por la Sociedad Argentina de Pediatría para abordar la posibilidad de pensar la detección precoz o la prevención temprana para el tema de la toxicomanía.

La drogadependencia es algo que sucede y está presente en nuestra sociedad.

El Dr. Olivenstein sostiene que existe un riesgo que es fundamental para el niño: la ruptura de la comunicación en el seno familiar o en el grupo escolar. Es decir que pone el acento en dos instituciones claves y necesarias para el desarrollo del niño: La familia y la escuela y las relaciones que teje en ellas.
El niño o el adolescente no entiende muy bien qué le sucede. El problema que tratamos de pensar y resolver es que sus padres, amigos o maestros tampoco.

Creemos que podemos analizar algunos signos que se escuchan en las entrevistas con los padres de adolescentes, teniendo en cuenta que, cada vez más tempranamente, los chicos experimentan con objetos que ubican en el lugar de la droga.
La semana pasada en un programa de radio un periodista me hacía la siguiente pregunta:
¿“ Los fósforos son una droga”?

Un grupo de chicos de 9 o 10 años prendía muchos fósforos a la vez y uno tras otro aspiraban el humo que de ellos se desprendía. Decían que era más barato que un porro.

En otro reportaje me preguntaban si se podía hacer algo con “Miguelito”. 
No sé si podríamos hacer algo él pero estamos trabajando para hacer algo con oros futuros Miguelitos.

Señalemos 4 áreas a observar como signos significativos ante los que padres y maestros y otros adultos deberán alertarse.

a.- Situación escolar

- dificultad en la aceptación de la autoridad del docente.

- dificultad en aceptar las normas ( las normas son percibidas como acciones dirigidas contra él)

- no se posiciona como alumno sino como rival del docente.

- repeticiones reiteradas con el consiguiente riesgo de pérdida de la escolaridad.

b.- Grupos de pertenencia

- posición competitiva ante los pares

- baja tolerancia a la frustración.

- excesiva adherencia al grupo.

c.- En la Familia


-falta de complementariedad en los roles 
materno-paterno
ejemplo: mandatos contradictorios

- dificultad de la necesaria separación madre-hijo

- muerte temprana de personas significativas en el proceso de 
individuación .
ejemplo: abuelos o tíos.

- falta de respuesta o de reacción ante situaciones graves.
ejemplo: no ver - no escuchar - no hablar


d.- En el Niño.

- alteración en el ritmo sueño-vigilia.
ejemplo: insomnio, deambulación nocturna, somnolencia diurna.

- alteración de las funciones psicomotoras.
ejemplo: hiperkinesis, abulia, descarga motriz paroxística ( pataletas )

- tristeza, retraimiento, aislamiento afectivo.

-atención lábil.
ejemplo: se aburre rápidamente con la tarea emprendida.

Recordemos que, es importante dialogar, abrir preguntas, escuchar, sin censurar ya que la censura y la discriminación son la otra cara del miedo.

b) Propuesta de intervención

A los participantes de esta Jornada, profesionales y no profesionales, integrantes de ONG, padres y docentes, nos proponemos brindarles los instrumentos idóneos para optimizar su intervención, enfrentando con mayores recursos los obstáculos que aparecen en su tarea.

Estos elementos permitirán rever, revisar, cuestionar, algunos de los dispositivos que estén ya en funcionamiento, posibilitando, asimismo, la creación de otros nuevos.
La propuesta de Transitar se ubica dentro del campo de la Prevención a la llamamos Prevención Crítica.

Somos conscientes de las limitaciones presupuestarias que las organizaciones de las que formamos parte deben enfrentar cotidianamente por la crisis económica generalizada y la retirada del Estado de muchas de sus funciones fundamentales. 
La realización de esta misma Jornada es un ejemplo de trabajo desplegado casi sin recursos económicos, salvo la colaboración y la buena voluntad de las personas y organizaciones implicadas.
Somos también conscientes de las devastadoras consecuencias del desempleo y la brutal caída en la participación del ingreso de millones de argentinos.
Sabemos que la desnutrición puede producir un deterioro irreversible en la capacidad mental de los niños. Al mismo tiempo, consideramos que los integrantes de las organizaciones sociales debemos considerar alternativas diferentes, además del justo reclamo al Estado para que cumpla sus funciones. Los problemas de los que venimos ocupándonos, en relación con la Juventud en Riesgo, estaban vigentes desde mucho antes de la profundización de la crisis en la Argentina. La crisis, indudablemente, ha empeorado pero no ha generado “per se” estos problemas.

Lo que era “invisible” hace 10 años lo es más ahora. En este sentido, la crisis puede servir para “explicarlo todo”, lo que en este caso quiere decir: Encubrirlo todo, ocultar las verdaderas causas y, en todo caso, desimplicarse.

El problema de la Juventud en Riesgo está instalado y requiere herramientas específicas para diagnosticarlo, pensarlo e intervenir en él.

• Uno de nuestros objetivos principales es trabajar con los jóvenes que aún están incluidos dentro del sistema educativo institucional y que cuentan con alguna apoyatura desde lo familiar.

Un ejemplo de esto es que hoy, quienes emprendan un viaje de egresados estandarizado por las empresas de turismo, van a estar, indudablemente, en riesgo, por el impacto constante del mercado, la autoexclusión de los padres, conjuntamente con el efecto de crisis.


• Otro objetivo es explicitar y fijar el concepto de Juventud en Riesgo y cómo se puede abordar el tema desde la prevención crítica a nivel de una Organización periférica, que ya trabaja con chicos que están fuera del sistema educativo.

Hay situaciones en las que el hecho ya sucedió, como Carolina Aló (Una joven asesinada por su novio con más de 100 puñaladas), Sebastián Bordón o los chicos de Kheyvis. Los que nos interesa es anticiparnos al hecho. 
De lo contrario, es inevitable que se produzcan ciertos efectos devastadores, porque sabemos que si tenemos una situación de riesgo y no interviene una acción como límite, vamos a tener una situación de desborde. Distinguimos situación de riesgo de situación de desborde. En el desborde todo es un caos, la situación ya ha “estallado”. Cualquiera puede terminar llamando a la seguridad. Entonces, se trata de poder pensar antes.

Transitar va a aportar instrumentos para pensar y actuar en estas situaciones.
Todos tenemos vivencias, que se hacen comprensibles, se visualizan, cuando las articulamos con los conceptos de Juventud en Riesgo. 
Un joven está en situación de riesgo, entre otras cosas, porque allí donde debería estar el padre, está el mercado.
Lo que proponemos es que, allí donde está el mercado, esté un interlocutor idóneo. 
Alguien que pueda analizar la situación y proponer una alternativa.

Recordemos el artículo 34 sobre la responsabilidad de los padres. Es inevitable afrontar el hecho de que la responsabilidad tiene que existir, estén o no los padres. Puede haber o no padres presentes, pero si debe haber adultos responsables para observar e intervenir en la situación de riesgo que pueda estar afrontando un joven.

c) El método de trabajo

1) Diagnóstico de la situación: La “Construcción” del problema.
Los hechos
a) Los riesgos que implican
b) Los participantes necesarios
c) Los recursos (humanos y materiales disponibles)
d) El tiempo de la intervención
e) Qué está afectado
f) Qué no lo está (con qué contamos para afrontar el problema)
g) La consulta y/o coparticipación con otras organizaciones de la misma comunidad o de otras comunidades con problemas similares.

2) La Intervención

2.1: El concepto de Prevención Crítica 
La Prevención Crítica es un modo de intervención en situaciones de Riesgo que opera en el campo grupal, considerando las condiciones particulares de cada situación y diseñando el modo de trabajo adecuado a para un grupo específico, en un tiempo y lugar singulares. Se diferencia netamente de la intervención clínica, predominantemente individual y de la prevención masiva, que se establece según modelos generalizados.


2.2: Un Ejemplo De Prevención Crítica

En el año 2001,fuimos consultados por un los directivos de un Colegio Privado del Conurbano Bonaerense a raíz de un problema ocurrido con alumnos del 9no año de EGB 
( adolescentes de 15 años promedio)

a) Los hechos: La situación que desencadenó la consulta fue el desmayo producido en el mismo colegio por uno de los alumnos, completamente alcoholizado, luego de la hora de un almuerzo compartido en la casa de otro compañero. Mezclaron todas las bebidas que encontraron. La inminencia del viaje de egresados y algunos problemas planteados el año anterior con chicas del mismo grupo, que hablaron abiertamente con una profesora sobre el ejercicio de su sexualidad, complejizaban la situación.
b) Los riesgos: La inminencia del viaje de egresados con un grupo dividido (varones / mujeres) que, a su vez, se subdividía en pequeños grupos que se ignoraban recíprocamente o, a veces se enfrentaban. La presencia de dos temáticas fuertes, no tramitadas por el grupo, relacionadas con la sexualidad y el alcohol.
c) Los participantes necesarios: Los alumnos, los padres, los acompañantes elegidos para el viaje (docentes), los directivos del ciclo.
d) Los recursos: La voluntad de los directivos para ocuparse del problema, la buena disposición de los alumnos, verificada en entrevistas preliminares y, finalmente, el acuerdo de los propios padres. Realizamos entrevistas individuales con los alumnos, dos reuniones grupales con ellos, un encuentro con los padres, reuniones con los directivos y con los acompañantes.
e) El tiempo de la intervención: La inminencia del viaje hizo necesaria la realización de toda la tarea en un lapso de 15 días.
f) Qué estaba afectado: a diferencia de pensar que lo afectado eran los alumnos alcoholizados, sostuvimos que lo afectado era lo que tenían para tramitar: es decir su inclusión en el mundo de los adultos, ( estaban terminando el 9 año de EGB, y debían tomar una decisión frente a su futuro. (Tomar una decisión de lo que se quiere, dejando penando por lo que se deja). Proseguir o no en el colegio en el que la mayoría estaban desde jardín de infantes. Su madurez corporal con relación a su posición sexuada como hombre o como mujer frente al otro al que podemos llamar un par. El “desconocimiento”, por parte de los padres de los riesgos en juego. 
g) Qué no estaba afectado: La excelente disposición de los alumnos para la tarea a lo que denominamos “ la disponibilidad grupal”, cuando explicitamos claramente el objetivo (reducir los riesgos). La decisión y apoyo de los directivos a pesar de las dificultades que, en estos casos, implica la participación de una institución externa en la escuela.


Ejemplo de los interrogantes que trabajamos con los alumnos, en forma grupal:
• ¿Qué experiencias han tenido o conocido sobre
viajes y fiestas de egresados?.
• ¿Qué depende del grupo o de cada uno de 
ustedes y qué va a manejar, sin 
consultarlos, la empresa de turismo?
• ¿Qué “proezas” deberá hacer cada uno de 
ustedes para conservar o mejorar el lugar que
tiene en el grupo? y ¿Con qué costo?
• ¿Saben qué hacer si alguien “se pasa de 
de rosca”?
• ¿Cómo piensan organizarse como grupo?


3) La evaluación de los resultados.

En una intervención como esta están descartados, por definición los métodos estadísticos de evaluación, válidos únicamente en los modos de intervención masivos. El diseño de cada intervención es particular y la evaluación se realiza según los mismos parámetros. Uno de los indicadores principales en nuestra tarea con grupos en etapas previas al viaje de egresados es la frase: “Si van 30 (o 20, los que formen el grupo), que regresen 30”. Esto apunta en dos direcciones: Ni uno menos de los que se fueron, aludiendo al riesgo de vida o, inclusive, a ningún regreso anticipado por enfermedad o accidente y ni uno más, aludiendo al riesgo de embarazo. Y que la relación con los acompañantes haya sido sostenida por ambos. - docentes y alumnos, y adultos y jóvenes.
En el caso del ejemplo, estos objetivos se cumplieron. 
La evaluación de los resultados, como criterio general, depende de que los objetivos se fijen adecuadamente al proyectar la intervención. 
El momento esencial de todo el proceso de intervención es la planificación.

4) Los circuitos de derivación.

Las organizaciones que se articulen con la problemática a abordar surgirán del análisis, y en virtud de facilitar el objetivo o cuando el objetivo esté inhibido para producir alguna acción..

Transitar

Directores: Licenciados Lidia Clarisa Gilgun y Carlos Alberto Saavedra