Violencia física, maltrato emocional, abandono físico
y
emocional y abuso sexual
El abuso y el maltrato son enfermedades que requieren tratamiento
y cuidado
El primer objetivo de atención es un niño, que
sufre y que hay que proteger.
El segundo es que nuestro accionar provoca la ruptura de la cadena
generacional de violencia, del circulo del abuso y el maltrato
En esta temática se sale de la intimidad del consultorio
hacia la interdisciplina y la interinstitucionalidad
Cuando un padre maltrata o abusa, ¿quien es el paciente:
el padre, el hijo. ambos, toda la familia. ?¿Se pueden
dejar afuera los factores sociales que entran en juego?
El trabajo interdisciplinario es imprescindible para un tratamiento
exitoso.
Los que maltratan y abusan en un 70% han sido personas maltratadas
y hay en general 4 categorías de clasificación:
Violencia física, maltrato emocional, abandono físico
y emocional y abuso sexual
Asistencia individual y Psicodiagnosticos.
Tratamiento y Orientación a padres.
Asistencia a niños y adolescentes abusados.
Atención a niños, victimas o testigos de violencia
familiar.
Asistencia en grupos de niños y adolescentes.
Entrevistas diagnosticas y / o de orientación en equipo
interdisciplinario.
Los profesionales de la atencion en niños y adolescentes:
Dra Silvia Ugarte, abogada de familia.
Alicia Gonzalez, terapeuta familiar y asistentes sociales.
Lic en Psicología Flora Resnicoff.
Dra Ariela Knallevsky médica clinica especialista en adolescentes.
Dra Cristina Vado medica ginecóloga.
Atención integral del adolescente. Crecimiento y desarrollo.
Prevención , detección y tratamientos de Conductas
de Riesgo.
Adicciones, trastornos de la conducta alimentaria, etc.
¿Donde queda el bienestar infantil en el mundo del mañana
?:
IMPORTANCIA Y NECESIDAD DEL TRABAJO INTERDISCIPLINARIO EN SITUACIONES
FAMILIARES CONFLICTIVAS:
Estamos viviendo una temporalidad agitada y múltiple.
Han caído todas las certezas, profundos cambios teóricos
han producido cambios en los modos de vida y estos a su vez ,
han generado diferentes problemas, nuevas patologías que
exigen diversas formas de abordaje.
En este contexto la interdisciplina se presenta no ya como una
elección, sino más bien como una necesidad, ante
el evidente fracaso de las distintas disciplinas vinculadas con
la familia al intentar trabajar en forma individual y aislada
en la solución de estos problemas.
Los conflictos familiares no son otra cosa que la expresión
manifiesta de una compleja trama subyacente que a veces, ni siquiera
los propios protagonistas conocen. El abordaje debe ser hecho
desde la psicoterapia, desde el derecho,desde la asistencia social,
desde la clinica, pues si tomamos una sola de estas rama exclusivamente,
resulta ineficaz por cuanto el abogado de familia por ej. solo
no está preparado para detectar, comprender y mucho menos
modificar esa trama que da origen al conflicto.
Al carecer de los conocimientos necesarios no es infrecuente
que el abogado pierda la objetividad y se embandere con su defendido,
prolongado los letrados entre sí la situación de
mutua agresión que se pretende solucionar en la instancia
judicial.
Lo deseable sería lograr mantener el equilibrio y la claridad
necesarias para ordenar sin desordenarse en el trabajo con estos
grupos familiares caóticos donde las diferencias están
borradas, con padres inseguros, inmaduros e infantiles que tienen
"hijos- padres" que asumen la defensa y responsabilidades
de sus progenitores con el consiguiente daño emocional.
Esto resulta sencillamente imposible si no se cuenta con el apoyo
de profesionales capacitados para reconocer y manejar el conflicto
oculto. ( En mediación hablan de "posiciones"-
lo manifiesto, e "intereses" -lo subyacente.- Los terapeutas
por su parte, muy frecuentemente necesitan apelar al encuadre
firme de la ley para ordenar y dar un corte a situaciones de desborde
y descontrol en los vínculos familiares.
Muchas veces resulta de fundamental importancia conocer la implicancia
jurídica de determinadas decisiones a fin de realizar la
elección correcta.
Es decir que ambos sistemas: el jurídico y el psicológico
se benefician trabajando en equipos interdisciplinarios de cuya
buena integración dependerá el éxito de la
tarea. El chequeo mutuo, el díalogo, la discusión,
el disenso, son las herramientas infaltables para construir una
estrategia la cual, por otra parte, está sujeta a una contínua
evaluación por parte del equipo, lo cual minimiza el peligro
de quedar los profesionales, atrapados en el discurso seductor
del paciente.
La presencia de la trabajadora social, nexo espontáneo
entre lo jurídico y lo psicológico, incorpora al
equipo la visión directa del cuadro familiar, información
de sumo valor en este complejo abordaje.-
De esto se trata el trabajo interdisciplinario. Mucho más
que el trabajo conjunto de distintas disciplinas, se trata de
unificar criterios para encontrar un lenguaje común a través
de la integración de los distintos puntos de vista, resignificando
estos nuevos espacios que la sociedad actual y la comunidad hoy
nos requieren.-
Divorcios conflictivos, parentectomía, síndrome
de alienación parental, abuso y maltrato infantil, violencia
familiar, tenencias litigiosas, son en estos tiempos situaciones
harto frecuentes y de muy complejo abordaje. Este es el campo
habitual del trabajo interdisciplinario.-
QUIEN ES EL PACIENTE?
Para el abogado de familia, tanto como para el terapeuta individual
o familiar el paciente es LA FAMILIA, y dentro de ésta,
la prioridad la tienen los menores. Frecuentemente nos encontramos
con familias que han recorrido un sinfín de terapeutas
o abogados, haciendo consultas. Expedientes que llevan años
de tramitación, cientos de fojas, dictámenes, planteos,
resoluciones en las que los menores son poco menos que un dato
contingente y sin importancia. Por otra parte,los padres luchan
entre ellos invocando su interés por la "salud psíquica
y física del niño" pero lo cierto es que pocas
veces se lo escucha y a menudo ni siquiera se lo conoce y nadie
controla la implicancia que esta situación de eterna batalla
tiene sobre el. La estructura judicial por su parte, muchas veces
queda atrapada, transformándose así en una herramienta
,más de la violencia cruzada que puede llegar a mantenerse
por años. Todo esto muchas veces podría evitarse
mediante el trabajo interdisciplinario previo al litigio judicial.
En el proceso de tratamiento, y a los fines de que la terapia
sea efectiva, los padres o adultos a cargo del niño victimizado,
deben formar parte de dicho proceso. La inclusión de los
padres será mas o menos intensa, de acuerdo al momento
del tratamiento y a las características de los adultos
y de los niños. Pero siempre es parte de una intervención
clínica planificada, y a los fines de realzar el trabajo
terapéutico.
1- Uno de los beneficios de la inclusión es llevar adelante
mas rápidamente los objetivos terapéuticos, reduciendo
el sentimiento de desesperación por lo acontecido, y disminuyendo
la acomodación del niño en el rol de victima (consecuencia
bastante común en el proceso de superación del trauma)
2- Al estar comprometidos los padres, disminuyen los sentimientos
de vergüenza y secreto. Se puede hablar y compartir lo acontecido.
El niño siente que podrá llevar su problema adelante,
que podrá superarlo.
3- Promueve la auto aceptación del niño, al ver
que los demás lo aceptan.
4- A los padres se les provee de información y ellos pueden
colaborar de manera efectiva para convertirse en soportes de las
necesidades del niño traumatizado.
Mejorar y reforzar la relación entre el niño traumatizado
y el adulto a cargo, es un objetivo terapéutico, sobre
todo si hubo problemas en la relación, o si el niño
fantasea o siente que sus papas no lo cuidaron bien por no haber
podido evitar el suceso traumático.