TRATAMIENTO FAMILIAR
- Información General:
Consideramos los trastornos de conducta de los jóvenes
como emergentes de una problemática psicosocial. Esto sucede
actualmente como en todas las épocas, entonces podemos
preguntarnos ¿por qué hoy nos preocupa tanto?
Hay quien dice que "nuestro mundo se transformó en
un basto supermercado en el cual cada uno se dirige según
sus deseos. El sistema abierto se presenta bajo la forma seductora
de una elección siempre posible, guiada por el deseo del
momento".
Aquí podemos ver como la presión sólo existe
bajo la forma oculta de la dependencia:
- dependencia material de productos: fármaco dependencia,
toxicomanía, alcoholismo, consumismo
- dependencia de actividades: trabajo, juego por dinero, divertimentos,
actividades físicas
- dependencia del éxito o de la hazaña, ya que
el fracaso provoca otra dependencia
Estos son algunos de los recursos que dispone la sociedad, y
si los jóvenes no logran colmar sus necesidades, tratarán
de satisfacerlas con conductas negativas como pueden ser el consumo
de alcohol, de drogas, etc. Claro está que no todos toman
este camino, es importante tener en cuenta varios factores para
determinar el motivo de consumo; que además del factor
social, está el familiar y el individual. Por eso podemos
decir que en las adicciones encontramos tres elementos: la persona,
la sustancia y el momento, como puede ser un momento de fracaso,
de miedo, de presión. Consumiendo se logra un beneficio,
salir de esa situación que lo acosa en forma inmediata,
y es así como comienza el proceso, que a la vez va inhibiendo
la capacidad de utilizar los mecanismos de defensa intrapsíquicos.
Conceptos de Familia:
Tomando a la familia como uno de los factores determinantes en
el proceso de desarrollo individual, profundizaremos sobre la
misma.
Una de las muchas definiciones formales posibles del concepto
"familia" es:
- "grupo de personas emparentadas entre sí hasta
el cuarto grado de consanguinidad padres, hijos, abuelos,
nietos, bisnietos, hermanos, tíos, sobrinos y primos- y
segundo de afinidad -cónyuges, suegros, yernos, nueras,
hijastros y cuñados- integrantes de un mismo núcleo.
Una familia es:
- una unidad funcional que dona confort e higiene
- un lugar de comunicación, fuente de relaciones para el
individuo
- un lugar de estabilidad, perpetuidad, a pesar o gracias a los
cambios que pueden suceder en el grupo
- un lugar de constitución de la identidad individual y
de transmisión transgeneracional: filiación.
También se define a la familia como "una estructura
social básica, que se configura por el interjuego de roles
diferenciados (padre, madre, hijo) el cual constituye el modelo
natural de interacción grupal. No se considera al factor
consanguíneo como determinante, sino que simplemente, por
causa de su convivencia en el seno familiar, han llegado a adoptar
la función correspondiente (tíos, abuelos que no
lo son)".
Se considera a la familia como una institución que tiene
responsabilidad en caso de disfunción de un miembro del
grupo, como así también posibilidades de ayudarlo.
De tal forma, todo comportamiento de un niño o adolescente,
fuera de las normas, es interpretado como el producto de un mal
funcionamiento familiar.
La estructura familiar es muy compleja, lo que no implica complicación;
por el contrario, la complejidad pasa por el hecho que la familia
dispone de muchos niveles de funcionamiento, algunos autónomos
y otros en relación, y estos niveles corresponden a sus
diferentes funciones.
El conjunto está estructurado, unificado por un cimiento
que le da su identidad al grupo, a esa familia concreta, lo diferencia
del mundo exterior.
La experiencia humana de identidad posee dos elementos:
un sentimiento de identidad, que lo incluye dentro de ese núcleo
familiar, su pertenencia al grupo
un sentimiento de separación e individuación, lo
que lleva a los diferentes subsistemas familiares y grupos extrafamiliares.
El cimiento del que hablábamos es el mito familiar: es
la creencia que muestra las características, las especificidades
del grupo. Estas creencias conciernen a todos los niveles de realidad
de la familia, el conjunto de estas creencias constituye la "personalidad
" de una familia, el mito de una familia. Hay dos elementos
que juegan un rol determinante respecto a las familias: uno es
el lugar que se le da a la familia con relación al mito
social; el otro es, por el contrario, el que constituye lo propio
de una familia: sus rituales. Son todas las conductas repetitivas
que tienen por función reforzar el polo mítico del
grupo, haciéndolo transparente. Los miembros de una familia
se desarrollan con la idea que es una familia a partir de elementos
míticos, las relaciones que este grupo debe llevar a cabo
con el mundo exterior, etc.
Cuando una familia demanda ayuda no está totalmente desprovista
de elementos, ya han utilizado y experimentado un cierto número
de soluciones. Pero estas ayudas internas fueron percibidas como
insuficientes, y por supuesto fue criticada por el mundo exterior
que las relaciona con el mito social concerniente a las normas
de una "buena familia", particularmente las normas educativas
sociales. El que pide ayuda, al recibirla, siente que uno tiene
razón, pero no puede utilizar esa razón que uno
utiliza. Se debe tratar de transformar a estos demandantes de
ayuda en utilizadores de ayuda. La propuesta es de aportar a la
familia la capacidad de elección de lecturas del mundo.
No se busca cambiar a las personas, se busca aportar los elementos
para elegir. Uno de los recursos son los grupos de apoyo, que
dan la posibilidad de conocer otras respuestas, otras herramientas
e incluso otros mitos familiares; además de poseer situaciones
en común, lo que confiere una identidad de pertenencia.
Tipos de Familias:
Desligada
(límites inadecuadamente rígidos)
Desligada Normal
(límites claros)
Aglutinada
(límites rígidos)
Los límites están constituidos por reglas que definen
quiénes participan, y de qué manera.
Límite no es Control
Es posible considerar a los familiares como pertenecientes a
algún punto situado entre los polos que son los dos extremos
de límites difusos, por un lado, y de límites sumamente
rígidos por otro.
El objetivo primordial de la familia es la defensa de la vida,
asegurando su continuidad, mediante la procreación, velando
por la salud física y mental de sus integrantes, desarrollando
sus valores éticos y morales, presidiendo su inserción
social, etc. Esto lleva a determinar las funciones relevantes
de la familia, que pueden sintetizarse en dos:
Enseñanza-aprendizaje:
La enseñanza está a cargo total de los padres durante
los primeros años de vida. En la primaria los niños
traen enseñanzas obtenidas en el colegio, que transmiten
a sus padres; situación que se va ampliando en la escuela
secundaria y a medida que van frecuentando otros ambientes. A
partir de la juventud, podría señalarse que la relación
enseñanza-aprendizaje se equilibra entre padres e hijos.
La sociedad actual y su influencia en los vínculos
familiares:
Un factor importante en este aspecto es la calidad de estímulos
que los niños reciben hoy en día, muchos de ellos
provenientes de los elementos técnicos que los rodean.
Estas circunstancias llevan a un incremento en el número
e intensidad de las rabietas infantiles, los trastornos del sueño,
etc., que son la forma más directa de expresar la frustración
y los miedos. Emergiendo una situación de insatisfacción,
producida por el aislamiento y el deseo encubierto; la angustia
que deriva de estas pretensiones expresa el peligro de la soledad
y la muerte.
Es importante remarcar que todo ser humano necesita de otros
para vivir, de la amistad, del amor y de la solidaridad.
Por eso, no decimos que se prohiba el contacto con la nueva tecnología,
sí que se acompañe, se comparta, se dialogue y se
intercambie; esto es lo que da el crecimiento de la persona y
de los vínculos.
El efecto de la patología familiar:
Como vimos anteriormente, la relación que se establece
entre los padres y los hijos es fundamentalmente una relación
de enseñanza-aprendizaje. Pero aquello que los padres enseñan
con su mejor buena voluntad, está limitado por el alcance
de los conocimientos que ellos mismos poseen. Por consiguiente,
cuando los padres no han podido completar en el momento evolutivo
correspondiente un determinado conocimiento, derivado de una acción
o una emoción, no tienen cómo transmitir a sus hijos
aquello de que carecen, y esto llevara a que el niño no
pueda realizar su aprendizaje. Aquí aparece el rol del
chivo emisario, que corresponde al integrante de la familia sobre
quién se realizan las depositaciones negativas de ésta
y que, a su vez, se hace cargo de lo depositado, con lo cual se
convierte en el portavoz de la enfermedad familiar, de la dificultad
que tuvieron sus padres de completar adecuadamente el momento
evolutivo de su hijo.
Por eso es importante tener en cuenta que cada aprendizaje sirve
de base para la adquisición de otros, cuanto más
temprana es la detención evolutiva, tanto más grave
es el síntoma y mayor la posibilidad de aparición
de otras características patológicas.
¿Cómo me relaciono con mi hijo?
Es importante tener conocimiento de las vivencias cotidianas,
tanto de los niños como de los adolescentes.
La comunicación, el diálogo y la confianza mutua
se adquiere en el transcurso de la relación padres-hijos.
Algunas propuestas pueden ayudar a tomar consciencia cómo
relacionarse con los hijos.
- Permitir la autonomía del hijo en cuanto le atañe,
y hablar con él de todos los temas, favorece la comunicación
y evita conflictos.
- No confundir espontaneidad con creatividad. Los primeros 10
ó 12 años son pura espontaneidad, en lo cotidiano,
en el lenguaje, con capacidad de invención; muy distinta
a la creatividad, pudiendo de esta forma coartar la libertad del
niño y llevarlo muy pronto a la competencia.
- Si los padres estructuran el tiempo del niño de acuerdo
a sus deseos, no le permiten expresar su curiosidad por el mundo,
y le hacen vivir un ritmo impuesto por los adultos, frecuentemente
contrario al suyo. Muchas veces quiere quedarse en la casa, porque
allí tiene las cosas que le divierten, disfruta que le
hablen de todo lo que le interesa y no necesariamente debe salir
a pasear.
- El tener satisfechos todos los deseos le impide tener nuevos
deseos, motivaciones, incluso la posibilidad del diálogo
con relación al objeto que desea.
- El sentimiento (imaginario) de valer menos que los demás,
conduce a la dependencia, los celos. Es importante que los padres
ayuden a sus hijos a valorar sus capacidades.
- Aunque muchas veces la verdad resulte dolorosa, decirla, favorece
la evolución personal y social.
- En la adolescencia, con su etapa valorativa, aprende a tolerar
y a ubicarse frente a las diferencias.
- En la adolescencia y primera juventud es grande la dispersión
y confusión mental. Es la edad de los grandes cambios:
corporales, sociales, educacionales, sexuales.
- No es útil presionar a un joven para que hable, hay
que esperar a que ellos puedan expresarse, porque cuando lo hacen
es porque han disipado su confusión. Ellos necesitan sentir
que uno los está acompañando emocionalmente, lo
que los ayuda a recuperar su organización mental.
- En el diálogo con un adolescente, es importante no ocultar
nada, mostrarse honestos, sin temer la evidencia de las propias
debilidades.
ESTILOS DE COMUNICACIÓN
Roles de Familia
1) Distractor es quien al hablarle desvía la comunicación.
Distrae la consigna
2) Aplacador es quien va a estar casi siempre de acuerdo
con uno para complacerlo, pero él sabe bien lo que quiere
3) Acusador va a culpar a los demás, salvo a sí
mismo, no se hace cargo de nada
4) Racionalizador, intelectual, para todo hay una explicación,
la mayoría de las veces no tiene nada que ver con lo que
pasa, pero analiza todo
5) Nivelador, el más responsable, asume su conducta.
Bien equilibrado conoce muy bien sus prioridades.
Propuesta de ejercicio:
Ahora les propongo que cada uno vea en qué momento de
su historia familiar vió situaciones como las que a continuación
se describe, y con quién de la familia las vivió.
Es importante que tomen el pasado y el presente.
COOPERACION
Autoconfianza
Juego
Alegría en el proceso
Libertad
Independencia
Creatividad
Propias Normas
Autorespeto por el propio proceso
|
COMPETENCIA
Comparaciones/Envidia
No hay placer
Falta de confianza
Búsqueda de alabanza
No hay descanso
Ponerse a prueba
Reacción retardada (Opinión ajena)
Imitación
Temor
|
Esta es una ayuda para darse cuenta en que posición se
encuentra su familia y si es necesario empezar a modificar algunas
pautas establecidas.
Bibliografía:
Dolto, Francoise: La causa de los niños
Neuburger, Robert: Le mythe familial
Romano Yalour, Margot: Cómo educan los argentinos a sus
hijos
Soifer, Raquel : Psicodinamismos de la familia
Vigotsky, L.S.: Interacción entre aprendizaje y desarrollo