Relato de una experiencia de trabajo a raíz
del programa de prevención del uso indebido de sustancias
psicoactivas del instituto correccional abierto de Ezeiza (U.19.
del S.P.F.)
Para poder transmitirles esta experiencia necesito hacer un poco
de historia desde Enero de 1998, cuando fue convocados por la
Secretaría de Política Penitenciaria del Ministerio
de Justicia un grupo de voluntarios del personal de la Unidad,
orientados por asesoras de la Secretaría, realizamos varias
reuniones para analizar la realidad de nuestra población
penal y tratar de armar un proyecto preventivo acorde a la misma
y a nuestros recursos.
Aparte de ser la única Colonia Penal de Bs. As., la característica
más destacada de nuestra Unidad es que todos los internos
que recibe se encuentran incorporados al Período de Prueba
del Tratamiento Penitenciario. En ese momento poseíamos
una población penal de 154 internos de los cuales 93 usufructuaban
de salidas transitorias y 25 de salidas laborales, por lo que
solamente el 23, 37 % carecía de salidas. Por otra parte
al ingresar en la última etapa de la condena, la mayoría
proceden de Unidades del interior del país. Todo esto nos
llevó a pensar que tras largos años de detención
los internos están volviendo al medio familiar y social
del que provinieron y en el que más del 60% hacían
uso indebido de sustancias psicoactivas (drogas y alcohol). ¿Qué
es prevención frente hechos ya consumados?. Nos preguntamos
entonces y entendimos que hacer prevención en nuestra realidad
era colaborar a que dichas situaciones no se repitan ni agraven
y trabajar con sus secuelas.
Visto el contexto hicimos un proyecto de trabajo a través
del cual buscamos crear espacios de participación voluntaria
y contención. Para esto pensamos en una Huerta, un Taller
Artesanal, un taller de periodismo, Video-debates, torneos deportivos,
espectáculos, etc. Resumidamente nos propusimos concientizar
acerca de las consecuencias del uso indebido de sustancias psicoactivas,
prevenir los factores de riesgo que conllevan al consumo y crear
alternativas para una mejor calidad de vida. Todo esto debíamos
hacerlo en un contexto particular, sin desmedro de las funciones
específicas de cada uno. El grupo en un comienzo se conformó
con 20 voluntarios, contamos siempre con el apoyo del director
(primero el Subprefecto Larroza y luego el Subprefecto Carlos
Beccaría) y la supervisión del secretario de la
Unidad, el Alcaide Miguel Espinosa. La gran mayoría de
los voluntarios resultó ser personal subalterno perteneciente
a la División Seguridad Externa, quienes no teniendo habitual
contacto directo con los internos, encontraron interesante esta
propuesta que les permitía mostrar que tenían algo
más para dar. Decían que no habían ingresado
a la institución para abrir y cerrar rejas y que socialmente
se los identifica como represores y violentos imágen que
les molestaba y querían cambiar. El grupo rápidamente
buscó una identidad por lo que elegimos un nombre, GRUPO
RESPLANDOR. Debo aclarar que yo era la única profesional
del grupo por lo que fui nombrada coordinadora.
El proyecto contó con la aprobación del Comité
Asesor Intersectorial para el Estudio y Tratamiento de la Problemática
de la Droga en los Establecimientos dependientes del S.P.F y en
marzo de 1998, con el apoyo económico institucional, empezamos
con las actividades. Mensualmente nos seguimos reuniendo con las
Asesoras de la Secr. de Política Penitenciaria para evaluar
el desarrollo del programa piloto.
Creíamos importante darles información y para esto
hicimos los video-debates y planeábamos conferencias con
especialistas. Muchos internos no se acercaban, porque no necesitaban
SABER más acerca de las sustancias y otros lo hacían
para demostrarnos que ellos son los que saben, dado que tienen
una experiencia que nosotros no, o simplemente para rememorar
a través de las imágenes y relatos.
De todas maneras fue creándose un grupo particularmente
convocado por la revista, que empezaba a relatar y socializar
sus experiencias de vida en función de que a otros les
sirva para no cometer los mismos errores. El grupo también
buscó una identidad y se bautizó como BÚSQUEDA,
dándole también dicho nombre a la revista. Todas
las tardes se reunían en la Sección Educación
para recolectar notas y trabajar en la computadora. También
se armaron mateadas con algunos invitados que quisieron entrevistar,
como por ejemplo con la periodista Marta Dillon autora del libro
y columna ¨Convivir con Virus¨ del diario Página
12.
Ante todo, poco a poco fue acortándose la distancia entre
ellos y nosotros como por ejemplo cuando compartíamos "choripaneadas"
en la huerta o traíamos espectáculos para ellos
y sus visitas. Para esa época nos equipamos con computadora,
scanner, impresora, TV, video, elementos deportivos, herramientas
para el taller artesanal y la huerta, etc. Empezaban a creer que
de veras estábamos ofreciéndoles algo interesante
para la ocupación del tiempo libre y para una mejor calidad
de vida.
En el mes de junio se acercaron a la Unidad representantes de
una entidad civil sin fines de lucro llamada DARVICO (dar vida
a la comunidad) solicitando colaboración a través
de leche, pan, etc. ya que diariamente convocan a los niños
de Villa Golf a merendar y participar de eventos deportivos con
objetivos preventivos. Gracias a que en el puesto de control se
encontraba un agente que formaba parte del grupo a quien se le
ocurrió que podía ser interesante que yo los escuchara,
es que tomamos contacto con esta entidad del barrio vecino. A
raíz de esto surge una nueva actividad que le da un interesante
viraje al programa. Comenzaron las reuniones con los internos
en donde los dirigentes de Darvico describían la realidad
de los niños con los que trabajan. Se hablaba de las carencias
económicas, de las familias numerosas, de la ausencia paterna,
del alcoholismo, de la violencia familiar. Estaban viendo en espejo
la proyección de la historia de muchos, por lo que identificatoriamente
comenzaba a escucharse el " hagamos algo para que la historia
de estos chicos no continúe como la nuestra y nunca tengan
que pasar por una cárcel."
Con ese objetivo se organizaron en las vacaciones de invierno
las primeras Jornadas Recreativo Preventivas donde concurrieron
135 y 100 niños y adolescentes respectivamente. Para las
mismas se utilizaron las instalaciones del quincho, frontón
y canchas de fútbol pertenecientes al personal de la U.19
(fuera del predio penal).
Con los internos participantes, que en ese momento eran 26, preparamos
juegos, merienda y video debate con talleres de reflexión
en pequeños grupos. Lo más llamativo de la experiencia
fue el inmediato y estrecho vínculo afectivo que se estableció
entre niños e internos donde los pequeños buscaban
constantemente el contacto físico. Habían encontrado
hombres enteramente dispuestos a jugar y a mimarlos, lo que en
su vida diaria notamos debe de estar muy ausente, por eso es que
también, los escucharon. Se hizo una evaluación
posterior donde se solicitó por escrito a los niños
el relato de la experiencia. Encontramos en los testimonios el
que se les habían transmitido ideas y valores claros, como
por ejemplo la importancia de permanecer junto a la familia, el
escuchar a los mayores, el porqué y cómo decir que
no a quien les ofrece droga etc.
Inmediatamente terminada la primer jornada los internos nos piden
una reunión para expresar la euforia por lo vivido, donde
se escucharon cosas como "esto es la resocialización"
y se ofrecieron a realizar trabajos comunitarios en beneficio
de los niños que ahora ya tenían un nombre y un
rostro.
Fue la convocatoria que encontró mayor respuesta, que
movilizó a revisar videos preventivos y reflexionar acerca
de la temática, animándose a relatar vivencias personales
y trabajarlas grupalmente, ya que debíamos encontrar la
mejor forma de transmisión. Ya no se avergonzaban o temían
a la burla en la convivencia posterior con sus iguales, se trataba
de hacerlo por "los pibes". Asimismo aparecieron líderes
positivos y se reforzó la identidad de grupo de los participantes.
Con posterioridad a la jornada los internos comenzaron a relatar
el cómo esto facilitó el reencuentro con sus hijos
tras largos años de ausencia y endurecimiento forzado,
el haber podido valorar la importancia de darse tiempo para jugar
y mimar, dar y recibir, el animarse a hacer cosas que muchos pensaban
eran propias de las mujeres. Hubo un caso que incluso decidió
salir en búsqueda de una hija no reconocida, tras haber
jugado toda la tarde con una niña y encargarse de preguntarle
sobre sus gustos, necesidades y ante todo qué cosas disfrutaría
hacer con su padre.
Debido a que suponíamos necesitábamos permiso de
los jueces para que realizaran trabajos comunitarios en el barrio,
debimos esperar y barajar proyectos alternativos dada su vehemente
demanda de hacer algo. Por ejemplo se evaluó la posibilidad
de fabricar ladrillos dentro de la Unidad para donarlos a la institución
para la construcción de un comedor. Todo esto en espera
de lo tan ansiado, volver a ver a los niños y trabajar
para ellos.
Se organizó una nueva jornada recreativo preventiva para
el día de la primavera. Ahora concurrían masivamente
a las convocatorias y se eligió el realizar una obra de
títeres cuyo libreto y personajes fueron elaborados grupalmente.
En la obra, un adicto al dinero, un adicto al exitismo en el deporte
y un alcohólico pelean por querer demostrar en dónde
reside la felicidad, hasta que un niño les muestra la necesidad
de volver a las cosas simples y a lo espiritual. Todos ellos era
la primera vez que se colocaban un títere en la mano y
la experiencia resultó sumamente gratificante, al punto
que pidieron un taller de títeres que posteriormente se
concretó, donde aprendieron a fabricarlos y manejarlos.
En el mes de noviembre, tras un cambio en la dirección
de la Unidad se firmó un convenio con Darvico para comenzar
a hacer Trabajos Comunitarios, continuar con las jornadas Recreativo
Preventivas y comenzar con un taller de teatro dictado por un
profesor de dicha Institución.
Con la autorización de la Dirección General de
Régimen Correccional del S.P.F. comenzamos a enviar diariamente
grupos de cinco internos todos ellos incorporados al Régimen
de Salidas Transitorias, acompañados por un agente voluntario
perteneciente al grupo Resplandor, con funciones en la División
Seguridad Externa. En ese momento es cuando gran parte de los
miembros del grupo encuentran su rol específico en contacto
con los internos, trabajando codo a codo en la limpieza de un
terreno y la construcción, sin por ello perder su lugar
ni autoridad, constituyéndose en un guía, testigo
de relatos de vivencias e interlocutor válido.
Paralelamente se publicó la revista Búsqueda número
2 y se comenzó a dar el taller de teatro, donde los internos
constantemente trabajaron situaciones relacionadas con la realidad
anterior y posterior a la cárcel, buscando siempre la salida
alternativa a las situaciones, favoreciéndose a través
de esto la elaboración de conflictos. Asimismo las movilizaciones
que producía el taller trajeron como consecuencia que aumentara
tras cada clase el número de demandantes de asistencia
psicológica. También se constituyó en un
nuevo espacio para que puedan darse a conocer y con ello poder
nosotros hacer una buena selección de aquellos que se irían
integrando a los grupos de tareas extramuros.
En diciembre del mismo año se realizó una nueva
Jornada Recreativo Preventiva, esta vez con la representación
de un Pesebre Viviente propuesto por ellos mismos, en el que participaron
17 internos, una joven y niños de la comunidad de Villa
Golf. La fiesta tuvo como broche final la llegada de papá
Noel regalándoles un árbol de navidad donde internos
y niños colgaron carteles con sus deseos. En esta Jornada
participaron 34 internos.
El 9 de enero de l999 se inauguró la sede de Darvico construída
con la mano de obra voluntaria de internos y agentes, donde hoy
funciona un salón de reuniones, aula taller y comedor,
en el marco de una fiesta donde nos acompañó el
entonces Secretario de Política Penitenciaria Dr. Julio
Aparicio y sus Asesoras. A la inauguración concurrieron
también ex internos acompañados de sus familias.
En un marco donde la Policía Federal puso la música
de su banda, los internos , ex internos por egreso en libertad
condicional o asistida y agentes penitenciarios participantes
recibieron de manos de algún niño de Darvico un
diploma recordatorio.
La constante renovación que tenemos de la población
penal nos obliga a estar en todo momento preparando al grupo que
se encuentra en lista de espera para integrar los grupos. Para
esto, junto con los dirigentes de Darvico implementamos talleres
de reflexión donde, con la excusa de prepararse para la
realidad de los niños de Villa Golf se trabajaban temas
como la violencia familiar, la falta de comunicación, el
rol paterno, etc, en los que por supuesto se termina hablando
de sus propias carencias.
Tras la inauguración de la sede hubo ausencia de recursos
para continuar con las tareas que debían seguir con la
construcción de un polideportivo. Para no discontinuar
la presencia de los grupos en el barrio, se decidió enviarlos
dos veces por semana, por las tardes, para colaborar con la merienda,
recreación de los niños, cortar el pasto y dar apoyo
escolar. La presencia de los internos en el lugar representó
días de fiesta, con especial diversión para los
niños, que más de una vez había que bajarlos
de la camioneta que reintegraba al grupo de trabajos comunitarios,
por querer ellos también ir para el penal.
Fueron sumamente interesantes las reuniones que se realizaron
debido a la preocupación grupal por un niño violento
que había sido castigado por las autoridades de Darvico
con no poder concurrir a tomar la leche por una semana. Más
allá de la identificación con el marginado en sanción
a la mala conducta, surgieron temáticas como la del golpeado-golpeador
y se armaron tácticas para colaborar con el manejo del
pequeño quien progresivamene y gracias a la especial dedicación
prestada, fue integrándose y convirtiéndose en el
secretario de los internos para la atención de los mas
pequeños. Un interno en el camino de regreso de sus Salidas
Transitorias se ocupaba de pasar por el domicilio del bautizado
Pomelo para que su mamá le cuente cómo se estaba
portando y volver a comprometerlo para que pueda sostenerse en
sus logros. Ya Pomelo no necesita de la violencia para llamar
la atención, se le dió respuesta a su demanda. Quien
se ofreció para ocuparse de Pomelo, contó sus vivencias
de niño cuando sentía que ya no lo querían
si dejaban de golpearlo por lo que creía entender a Pomelo
cuando los provocaba.
En abril de este año se realizó una nueva jornada
donde se presentó una nueva obra de títeres basada
en el libro "El caballero de la armadura Oxidada", destinada
a adolescentes, jóvenes y adultos. En dicha oportunidad
tuvimos 48 internos participando por haber concurrido a las reuniones
preparatorias, 12 de los cuales tenían un rol activo en
la obra. Homologando la armadura con la droga, como aquello que
no le permite conectarse consigo mismo ni con sus seres queridos,
la historia comienza cuando su familia le pide se la quite, y
al no poder hacerlo empieza a recorrer el largo sendero de la
verdad. Durante el mismo, para poder ir desprendiendo cada parte
de la armadura debe animarse a enfrentar todo aquello que no había
querido ver en su vida y para lo cual había necesitado
de la misma. La obra fue debatida por casi toda la población
penal que concurría a los ensayos y fue motivo de gran
orgullo para el grupo, quienes tras haber fabricado y decorado
un teatro de títeres y todos los personajes y ensayaban
diariamente durante mas de un mes, propusieron llevarla a otras
Unidades. Se presentó a los concurrentes a la jornada entre
los que estuvo el Movimiento de Jóvenes por la Vida de
Ezeiza y fue presentada a los vecinos de Villa Golf en su barrio.
El número de internos participantes iba en aumento en
forma proporcional al compromiso que iban mostrando. Se realizaron
reuniones semanales para evaluar el funcionamiento de los grupos.
Un cambio de comportamiento adquirido fue el de salir de la posición
pasiva de la queja, o del esperarlo todo de la Institución
para comenzar a autoconvocarse, hacer constantemente nuevas propuestas,
realizar aportes, ( ya no era excepcional el que vuelvan de sus
salidastransitorias con bolsas de ropa o juguetes para los niños,
o algún títere para aportar a la próxima
obra), o que soliciten autorización a los maestros de los
talleres de carpintería o herrería para realizar
tareas como el teatro de títeres o un escenario para Darvico.
Los internos del taller de panadería diariamente elaboraban
las facturas para la merienda de los niños con materia
prima que donaba Cáritas, los de la huerta armaban plantines
para una huerta comunitaria y otros buscaban entre la chatarra
elementos para el armado de un baño provisorio para el
comedor de Darvico, entre otras cosas.
No se nos escapa el ver que para los internos representa un beneficio
el estar trabajando fuera del predio penal y en contacto con la
comunidad, por eso aprovechamos este incentivo para comprometerlos
en la tarea y esto se logró a través del estrecho
vínculo con los destinatarios de su trabajo.
Se continuó con la preparación del terreno y construcción
del polideportivo, pero a las 17 hs. continuaron concurriendo
a compartir la merienda con los niños en la sede de Darvico.
La selección de internos para los grupos de Trabajos Comunitarios
de la lista de espera que manejábamos estuvo relacionada
con el compromiso mostrado en otros talleres del programa, en
especial los reflexivos, como el de teatro, revista y preparación
de jornadas.
En un intento de personalizar aún más la tarea
y reforzar la transmisión de la experiencia, se celebraron
cumpleaños y despedidas de los que egresaban donde siempre
se hizo incapié en los aportes que el que recupera la libertad
hizo, agradeciéndole el haber podido cuidar la cosa como
para que otro pueda ocupar su lugar y se le pedía transmita
el porqué y para qué participó del programa
compartiendo las utilidades que tuvo para sí.
Desde el mes de julio del mismo año, se nos invitó
a forma r parte de la Primer Comisión Preventiva Comunitaria
del Distrito de Ezeiza. La misma está integrada por representantes
de Darvico, la Escuela Especial número 502, el templo Evangélico,
el movimiento Jóvenes por la Vida, la Municipalidad de
Ezeiza y la Unidad 19 representada por su Director, un suboficial
y yo por parte del personal voluntario, tres internos y tres ex
internos. Se realizaron actividades conjuntas como la organización
del evento del día del niño, una peña folklórica
sin alcohol, la distribución de folletos preventivos, etc.
En el marco de este intercambio nos ofrecieron un espacio en la
FM Abrojos (Abre Ojos) de la Escuela especial 502 para hacer un
programa preventivo para el que los internos grabaron en el penal
demos de prueba, realizando tareas de columnistas en la transmisión
de experiencias de vida y consejos preventivos. Las autoridades
de la radio escolar comenzaron por transmitir los conocimientos
básicos para operar en una radio, con lo cual el taller
de periodismo se amplió.
La siguiente jornada recreativo preventiva se realizó
con la integración de los niños discapacitados de
la escuela 502. Para la misma se prepararon la fábula de
la liebre y la tortuga, en títeres y el cuento del Leñador
del hacha perdida, en teatro. Ambas transmiten valores como la
perseverancia, el trabajo honrado, la honestidad, el no burlarse
del diferente, etc.
Ya en el año 2000 fuimos convocados a pintar la escuela
Nro.13 de la localidad, dado que la Municipalidad no había
logrado hacerlo con anterioridad al comienzo del ciclo lectivo.
Se hicieron nuevas jornadas en las que se fueron introduciendo
nuevas sorpresas como la presencia de payasos. Se publicó
la revista Búsqueda número 3 y con adolescentes
en franca situación de riesgo o iniciados en el camino
de la droga se hizo un cuadrangular de fútbol, mateada
y video debate con la asistencia del grupo de internos miembros
del grupo de narcóticos anónimos que fue fundado
a partir del requerimiento de algunos participantes del programa
preventivo y se les otorgó una de las Casas de Pre-egreso
para que convivan y puedan realizar diariamente las reuniones.
De esta manera también muchos obtuvieron contención
en grupos extramuros al momento de sus salidas transitorias y
egreso.
Conclusiones
Los programas de prevención están orientados a
propiciar hábitos saludables y son difíciles de
evaluar dado que los tiempos para medir la eficacia suelen ser
prolongados.
Más allá de la evolución grupal ya descripta
analizamos el grupo de internos que alcanzaron a estar incluídos
en el Taller de Trabajos Comunitarios que hasta diciembre de 1999
cuando se hizo la evaluación sumaban 52, dado que son los
que usufructuaron en mayor medida de lo que el programa les ofertó.
No hubo fugas ni incidente alguno en el barrio, en palabras de
una vecina, "acá no nos ha faltado ni un fósforo
desde que vienen estos muchachos". En dicho grupo de internos
nos da un 0% el relevo realizado de sanciones por reintegros de
salidas transitorias en estado de embriedad o tentar ingresar
sustancias prohibidas.
De acuerdo al relevamiento realizado por el Lic. Ricardo Machado
de la población general de la U.19 incorporada al Régimen
de Salidas Transitorias se registró durante los años
1998 y 1999 un 11,6 % de no reintegros. En el grupo incorporados
a Trabajos Comunitarios registramos un 3,84% de faltas a la palabra
de honor para retornar al establecimiento.
Todo esto nos muestra una importante disminución del nivel
de transgresión.
Siendo la nuestra una Unidad de Pre-egreso creemos haber facilitado
la reinserción familiar y social de nuestros internos.
Les presentamos modelos de vida diferentes a los acostumbrados,
al introducirlos en un barrio humilde pero de gente trabajadora
que no presenta los niveles de violencia que muchos han vivido.
Les ofrecemos a través de los talleres grupos de contención
y derivación de las secuelas que han dejado los años
de detención para el retorno al medio familiar y social,
de la problemática con la que se encuentran durante sus
salidas transitorias y de las ansiedades del pre-egreso.
Obtuvieron a través de estas experiencias la oportunidad
de reparar en estos niños y barrio el daño hecho
a la sociedad, posibilidad donde muchos se descubrieron con placer,
capaces de lo bueno, reconociendo que si han podido hacerlo allí,
también podrán con los propios hijos y familia.
Para varios, el taller artesanal ha sido la primer experiencia
de ganar dinero a través de su trabajo ya que les dábamos
los elementos y ellos realizaban artesanías que luego vendían
o rifaban sus familiares.
Les procuramos herramientas para un mejor ejercicio del rol paterno
pudiendo cortarse así la indefinida cadena de relaciones
marcadas por la ausencia y la falta de autoridad en el marco del
vínculo amoroso padre- hijo.
Logramos abrir el cerrado discurso de que la sociedad no les
da una oportunidad por el hecho de tener un antecedente penal.
Acá encontraron una comunidad que los recibió sin
prejuicios y les dió la posibilidad de hacer algo por sus
hijos.
Poseen una experiencia para relatar y mostrar a sus familiares,
todo lo contrario al pacto de silencio que hay entre ellos para
no transmitir a sus seres queridos las vivencias intramuros, tiempo
que fallidamente pretenden negar para intentar olvidar. Obtuvieron
un lugar referente al cual vuelven como egresados pues se sienten
orgullosos de mostrarlo y bien recibidos en su regreso.
Les ofrecimos la posibilidad de trabajar conjuntamente con el
agente penitenciario y el vecino con un objetivo común,
propiciando un vínculo que permite el acercamiento para
la orientación .
Entiendo que hemos hecho prevención del uso indebido de
sustancias psicoactivas porque estamos disminuyendo los factores
de riesgo que conllevan al consumo. También haber colaborado
a la prevención del delito, porque se refuerzan modelos
identificatorios socialmente aceptados. Pero ante todo si de ¨Tratamiento
Penitenciario¨ se trata, hemos introducido algunos elementos
que hacen mas eficaz la tarea que se nos ha encomendado.
Para terminar y recordando los nombres del grupo de internos
y agentes comprometidos en la tarea me permito hacer un juego
de palabras. Si hemos sido un RESPLANDOR en la BUSQUEDA de estos
hombres que en algún momento han errado su camino, podemos
sentirnos satisfechos y comprometidos a seguir trabajando porque
queda mucho por hacer.
LICENCIADA SILVINA M. LLENSA DE PIQUE
C.25.208 PSICOLOGA M.N.15.267