El registro de las emociones y su consecuencia en la elección del producto o vínculo adicto a consumir

Perla Tarello

Voy a pensar en voz alta con ustedes sobre la investigación que estoy desarrollando y de la que les quiero mostrar un recorte de la acción en el cuerpo, solamente desde la musculatura.

Esta investigación que les presento todavía no está cerrada. Tiene mi observación desde una perspectiva corporal sobre la problemática de las adicciones.

La intención es que mi experiencia pueda servir de complemento para el conocimiento y ser un recurso para la técnica que desarrollan en su trabajo.

Para mí, es tan obvio que cuando recibo un cuerpo, recibo una historia y empiezo a mirarla. Esto es lo que quiero decirles, para que cuando ustedes reciban un cuerpo, les sea más fácil ver que hay una historia impresa en ese cuerpo y que hay una tensión; que hay un cuerpo que está clamando, que está diciendo algo más allá de lo que dice con la palabra. Que ese cuerpo, a través de esa tensión y ese dolor, está diciendo que no.

Este es un aporte más, para conocer que desde este trabajo se puede prever una salida. Que no solamente se vea cómo está el paciente psíquicamente. Es verlo desde el músculo, desde la acción y cómo, desde allí, se puede trabajar.

La mala relación que un individuo va estableciendo en su entorno vincular más cercano se agrava si, además, el medio social es hostil.

La dificultad vincular que el niño practica diariamente, hará a un ejercicio de vida que le ocasionará emociones contradictorias sobre sí mismo y, por ende, sobre su imagen corporal. Mientras el niño crece corporalmente y se va adaptando a su nuevo estado corporal, a su nuevo cuerpo, no le es fácil amigarse con esta transformación y quererla, si de afuera recibe agresión, desplazamiento. El no ser deseado hará que no desee su cuerpo.

Aquí vamos a aproximarnos al cuerpo, pero no sólo a su imagen dinámica como ser humano vivo, sino también a un cuerpo biológico, compuesto por determinados órganos, aparatos y sistemas, en los cuales se producen diferentes procesos fisiológicos y metabólicos, etc.. Los factores que influyen en su constitución son numerosos; mi intención en esta charla es dedicarme a aquellos factores que afectan a la musculatura.

Vamos a producir un corte, en esta investigación sobre el registro de las emociones en la musculatura, y su consecuencia en la elección del producto o vínculo adicto a "consumir".

Si regularmente imprimimos en la musculatura emociones relacionadas con el dolor, este ejercicio de vida seguramente provoca una musculatura tensionada, con pocas posibilidades de expresión y expansión; veremos a un individuo con rigideces impresas en determinadas zonas del cuerpo, que variarán además, según la vida emocional que desarrolle. Y yéndonos rápidamente al plano de la adicción a sustancias observamos que, en general, la droga que una persona con estas características elija, va a tener que ver con lo que esta ingesta provoque en su musculatura, tendiente a reproducir aquella condición vincular primaria.

Podremos observar que las distintas drogas que se consumen traen variadas sensaciones y estados corporales, por lo tanto también será variado lo que provoque en el sistema muscular. No provoca la misma acción muscular la cocaína que la marihuana, o el alcohol, o la heroína, etc.; cada una trae a todo el cuerpo diferentes reacciones, sin pensar por ello tampoco que la misma ingesta provocará lo mismo, en dos individuos. Por el contrario, en cada organismo provocará según la historia vincular-emocional que le tocara a ese cuerpo, más toda su historia impresa en ese cuerpo.

Tanto sea a nivel orgánico o psíquico, este ser que consume, mete algo a su cuerpo o provee desde afuera en la vincularidad adicta, distintas sensaciones a todo su cuerpo. Ese acto lo participa a todo su cuerpo.

Así como aparece una necesidad de consumir a modo de repetición, para no poder reproducir, esta acción que construye la consumición de algún producto, va incorporando nuevamente al cuerpo un enquistamiento para no salir de la repetición y va fijando, formando una nueva estructura en ese cuerpo.

Tenemos muchos ejemplos clínicos para advertir cómo el individuo va por la vida reproduciendo escenas antiguas, en cada acto constructivo o destructivo, tratando de reconstruir esa "falta" que trae desde tal o cual situación familiar-histórico-social, y que hace que se sienta permanentemente incompleto. Si la "falta" la viéramos como un agujero que el adicto emparcha con sustancias, desde el trabajo corporal se puede ir reconstituyendo de a poco, completando -como tejiendo una red- para cubrir el agujero de la "falta". O, visto de otro modo, sería como poder encontrar un antídoto.

..."Siempre existe una razón escondida en cada gesto. Del derecho y del revés uno siempre es lo que es y anda siempre con lo puesto"...

Para mí, el ser humano es una huella digital, en toda se extensión de pies a cabeza. ~

Perla Tarello,Integrante del Programa de Investigaciones Clínicas en Drogadependencia del I.D.I.A.

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