Olga Idone

Adicción- Prácticas Vinculares y Producción de Subjetividad

Liliana Bracchi – Olga Idone*

Trabajo presentado en las XIX Jornadas de la Asociación de Psicología y Psicoterapia de Grupo- Año 2003

Este trabajo surge de la delimitación de un campo para el estudio de las adicciones.

A lo largo de los años el paciente con problemática de adicción, fue abordado desde distintas perspectivas considerado como un miembro enfermo de una familia. Por los diferentes paradigmas y desarrollos teóricos en juego, pudo ser el emergente de una situación o el lugar que había que develar.

A partir de pensar la teoría que sustenta nuestra clínica como problemática compleja, que en tanto tal no aspira a dar conceptos cerrados, ni completos sino estrategias para pensar cuestiones nuevas., nos gustaría avanzar en el planteo que circula de la subjetividad adictiva como subjetividad de época. La clínica nos interroga, veamos como podemos responder con estas hipótesis que estamos construyendo el problema de la adicción es una producción conjunta de Fliaen tanto conjunto familiar generador de subjetividad adictiva, que se combina con las problemática de otras instituciones sociales y con la falta de regulación de los instituyentes intermediarios que hacen a la salida exogámica

Se nos plantean estas cuestiones a partir de :

  • entender el campo de las adicciones como un campo complejo que requiere de una demarcación y en el que como todo complejo se plantean muchas incertidumbres.
  • de las investigaciones sobre subjetividad adictiva y los desarrollos de Castoriadis sobre lo instituyente y lo instituido
  • de la práctica y supervisión de familias en las que un integrante plantea la problemática de la Adicción

Cuando hablamos de adiccion lo diferenciamos de abuso y de consumo

Este trabajo se inscribe en el marco de una investigación interdisciplinaria aappg-cenareso que iniciamos en el ámbito del Depto de Flia de AAPPG sobre Familias Adictivas.

Los avatares de la tarea nos llevaron a la construcción de ideas que a manera de hipótesis queremos comunicar en el marco de estas jornadas

Partimos de entender la Flia. como una organización compleja, con articulaciones que por momentos interactúan sobre si mismas, es un sistema complejo de significación y sentido que se autoorganiza. En tanto construcción compleja hace borde con distintos atravesamientos ( sociales, culturales, históricos, etc..) Entendemos la flia como productora permanente de subjetividad

En este primer recorte de las hipótesis que se van construyendo, proponemos a la discusión con uds algunas interrogaciones sobre lo que permanece y lo que cambia en la práctica que nos ocupa. Presentamos un material clínico, las hipótesis y los interrogantes que a manera de conclusión de este primer recorte, nos planteamos.

La familia como organización abierta requiere para su subsistencia de un intercambio adecuado con con los nodos de la red social en la cuales está inserta y de los cuales es un emergente. La familia constituye la Sociedad y es un emergente de ella.

Demasiada apertura debilita sus fronteras, demasiado cierre debilita el intercambio con su entorno, intercambio que por definición es inherente a su existencia; en ambos casos queda perturbada su función

El grado de apertura o cierre está regulado desde diferentes ámbitos y por diferentes ejes, esta afirmación implicaría un descentramiento del tabú del Incesto, regulador simbólico del intercambio sexual, al considerar otros reguladores de intercambio de diferente significación

 

Bracchi Liliana psicóloga aappg andinobr@ciudad.com.ar

Idone Olga psicóloga aappg olgaidone@speedy.com.ar

Viñeta clínica:

T: De que tiene miedo

M: Si sigue así no le va a quedar mucha vida, se puede morir

T: Desde cuando se maneja así, D

M: D, hasta los 13años estuvo muy pegado a mí, no salía, miraba las novelas conmigo, en la cama. A los 13 años decidí que tenía que salir a la calle

D: estaba todo el día en la calle

M: andaba en bicicleta. Yo consideraba que era responsable, no hacía falta que estuviéramos atrás. A los 14 años empezó a consumir, nos mentía

En el análisis de material clínico pudimos observar, con significativa frecuencia, que el inicio en el consumo de drogas coincide con el momento en que el joven debería incluirse en instituciones (escuela secundaria, universidad, mundo laboral) cuyas regulaciones implican mayores restricciones, aprendizajes de nuevos códigos, aumento del nivel de competitividad y mayor nivel de simbolización, para sostener el apuntalamiento

Parafraseando a Castoriadis la familia instituida representa una fijeza estabilidad relativa y transitoria

Una salida frecuente es la inclusión en grupos marginales considerados, ilusoriamente, de pares; este movimiento se vería favorecido por la expulsión del grupo familiar. La expulsión suele mostrar la otra cara del vínculo incestuoso y el fracaso de la salida exogámica.

Viñeta clínica

La hija se esta recuperando de un momento psicótico, con alucinaciones, posteriror a una primer salida de la familia en que consume alcohol y ácido

Hija : Te quiero contar algo que me está pasando. Estoy un poco celosa de B (nueva pareja del padre)

Padre : (a los gritos) Cómo vas a decir eso. Estás loca, es una visión tuya. Eso no es así. Cómo puede ser que estés loca otra vez

T: Parece que papá no puede escuchar lo que le decís, él se enoja mucho

Hija: Repite en el mismo tono, te quiero contar...no es para que te enojes

Padre: ¡¡Estás loca!!

Hija: Sos un hijo de puta ..... diciendo que la enloquece

El estoy un poco celosa, da cuenta de un Yo deseante y autónomo que demanda, produciendo en el otro la respuesta alienante. Empieza a romperse la alianza,por la función mediatizadora de la palbra.Se produce el congelamiento del proceso de corte simbolico.

Las regulaciones del intercambio pueden quedar desmentidas o desestimadas generándose zonas de ambigüedad que desdibujan la función de los ejes reguladores, por ejemplo el Tabú del Incesto.

Viñeta Clínica

La Familia S.

Entrevista de admisión en el Centro de Día del Cenareso. Bettina, de 21 años, concurre sola. Dice necesitar ayuda; se droga desde los 18 cuando se enamoró de un hombre de 35, consumidor de cocaína y aunque fue una relación platónica, esa experiencia tuvo gran peso en su vida.. Se define como dominante y ella misma relata que en el colegio era un desastre, malcriada y violenta. Un intento de suicidio a los 16 años la identifican con la adolescencia de su madre; como no la dejaban salir toma 60 pastillas de anfetaminas y es hospitalizada.

Sus padres, Enrique y Mónica, tienen un negocio de comidas en una zona del Bajo Flores, donde ella trabaja sirviendo a los clientes. Estos son, de acuerdo con su relato, gente de mal vivir, ladrones, asesinos, traficantes que saben casi siempre respetar el negocio y a sus dueños. Enrique lleva siempre un arma que está dispuesto a usar para proteger a su familia pero siempre hace comentarios sobre su sangre fría para ejercerjusticia con mano propia.

Hija única de este segundo matrimonio para ambos padres, Bettina nombra como hermanos a Lila de 26 y Carlos de 25 años, los hijos de su padre con quiénes ha tenido más relación. Ha sido su hermano Carlos quién, a su pedido, la ha iniciado en el consumo hace dos años. Un año atrás, al enterarse su padre, ha cortado el vínculo con su hijo.

El Centro de Día requiere que Bettina concurra todos los días en determinados horarios; distintos profesionales se quejan de su manejo arbitrario de los mismos aunque ya han sido adaptados a su pedido.

Una sesion

Llegan primero Enrique y Mónica. Se los observa tranquilos, sonrientes, dicen que Bettina está portándose bien, que no sale desde hace 45 días y por lo tanto no se ha drogado.

En la sesión anterior Mónica señalaba que se estaban por cumplir 45 días desde la última crisis y Enrique, creyendo reconocer un ciclo, vivía preocupado y pendiente porque acaeciera otra.

Enrique evidencia como siempre una actitud serena y firme en su rostro que resulta poco creíble pues tiene supuestamente, un cáncer que avanza, un tumor que no termina de poder ser evaluado por su negativa a todo tratamiento. A solas en la sesión anterior, Mónica hablaba del egoísmo de su hija por pensar sólo en ella y no ayudarlos, aunque sea portándose bien ante lo que le pasa al padre.

Entra Bettina y se trabaja la falta de cumplimiento de los horarios especiales de su tratamiento. Los padres dicen que esos horarios fueron solicitados por ellos, pues necesitan que se retire una hora antes para poder estar cerca de las 18 en el negocio y hacerse cargo de algunas tareas y que los días lunes (día que ingresa dos horas más tarde) son como los domingos para las demás familias pues almuerzan los tres juntos y a veces con un tío, hermano de la madre.

Se señala que Bettina no cumple con lo que ella misma ha pedido, dicen que siempre fue remolona; la madre suele decirle que por esto no duraría en ningún trabajo pero inmediatamente la justifica diciéndome que a la mañana Bettina hace sus cosas, se va preparando para concurrir al tratamiento y es ella quién sin darse cuenta le encarga algún mandado que termina retrasando su llegada al Cenareso.

Además, señala el padre, “si UD se fijara en los “registros” vería que mi hija nunca ha faltado”. “No es por comparar con nadie” ... sabe por Bettina que otros chicos faltan mucho y entiende que en todo caso es responsabilidad del equipo brindarle a su hija un ámbito confiable para que ella hable de sus problemas.

Se Intenta trabajar sobre la indicación de terapia individual para Bettina que ha sido decisión del equipo y a la que la joven se ha negado manifestando que si bien sabe que tiene temas para trabajar, no desea hacerlo.

Nuevamente toma la palabra el padre diciendo que B. es como él que no cree en psicólogos ni en espacios terapéuticos; él se guarda sus problemas, que sólo le interesan a él y aclara que sólo concurre a este espacio por su hija, para que ella se ponga bien.

Preguntan ambos padres cuánto dura el tratamiento pues ellos pensaban que B. sólo tendría que venir algunos días y en algunos horarios. Se reitera el encuadre del tratamiento en que Bettina recién se está instalando.

La madre comenta que le preocupa que B se ha quedado sin amigas. Van nombrando a algunas: la relación con su amiga de la infancia terminó después de haber veraneado un mes en Villa Gesell y madre e hija hacen gestos cómplices de no saber qué pasó.

En el relato de varios episodios comienza a aparecer una B. diferente, con un fuerte carácter y es la madre quién acota que su hija tiene una causa de “protección de personas”por un episodio violento donde salió a bailar y consumió cocaína: en esa ocasión agredió a una compañera además de poner en riesgo su vida, cruzando una avenida obnubilada por la droga y el alcohol. “Es que me pega mal”cuenta desafectivizada Bettina y relata que la cocaína le hace creer que todos están contra ella y en esa ocasión su amiga. “Es como que la primera vez que consumo siento que usted me está mirando (y me mira fijo a los ojos); la siguiente vez ya es usted y los demás, entro a un lugar, varios están contra mí y me voy poniendo mal. La siguiente vez ya son todos los que me rodean los que me miran mal, si voy a bailar, todos están contra mío”.

Los padres han observado el testimonio y escuchado a su hija sin intervenir ni evidenciar angustia o emoción alguna.

Dice el padre: “Lo que pasa es que ella sabe que no puede repetir más lo que pasó. Si lo hace, que se olvide que tiene padres. Ella sabe que si vuelve a consumir, con nosotros no puede contar más, esta es la última ocasión: si falla….”

“Bueno... no queremos saber nada más…que se arregle sola…. me quedaré esperando…. me llamarán de alguna …morgue para que la vaya a reconocer”.

B. escucha a su padre con la cabeza baja. “Ella sabe que yo lo hago”. Se vuelve hacia ella y le pregunta: “¿lo hago?”.

Bettina asiente.

“Así como sabe qué es lo que hago si ella se mete con quién no se tiene que meter, … como lo que le dije al hermano después de lo que pasó, para mí está muerto y si vuelve a meterse con ella…(se vuelve y la mira) qué hago Bettina “

Bettina responde mirándome y bajando un poco el tono de voz: “Lo mata”.

El lunes siguiente, Bettina avisa que sus padres no vendrán y no concurrirán más al Cenareso pues el sábado salió, consumió y no regresó hasta la mañana

En la Familia adictiva sus miembros tienden a ser objetalizados, no pueden ser considerados sujetos deseantes con sus propias decisiones y pensamientos; las diferencias son vividas como amenazantes y en tanto tal, tienden a ser anuladas; El discurso es esencialmente descriptivo, proporcionando normas que son enunciadas en forma imperativa y valorativa; fuera de lo que está bien o mal, nada parece sostener la vincularidad y los lazos afectivos y emocionales quedan excluidos. Según Beatriz Lavandera estas son unas de las características del discurso autoritario por medio del cual circula la violencia psicológica. En las familias adictivas observamos además que todos los integrantes presentan alguna conducta de consumo aceptado socialmente y/o antecedentes familiares de alcoholismo

Cada familia tiene un modo común de producción de sentido que entendemos debería ser polisémico para posibilitar el agrupamiento exogámico; la interacción con diferentes grupos exige diferentes producciones de sentido.

En estas familias observamos que la producción de sentido es monosémica normativa y evitativa de la circulación discursiva del afecto; el entorno extra-familiar es amenazador y la salida siempre es peligrosa pero la permanencia en la familia también lo es. El camino de la droga será un intento de resolver esta paradoja.

El fracaso en el intercambio con otras instituciones revela: por un lado, dificultades de la familia en el procesamiento de la diferenciación y corte y por otro lado, la ausencia de instituciones sociales que compartiendo el universo de interacciones posibles, faciliten la aguda transformación que la familia debería realizar.

Por otra parte sabemos que hay caminos que sigue el adolescente, que se modifican a través de las épocas: Festivales de Rock, las Discos, los grupos de fans, que tienen características de instituyentes para el adolescente pero requerirían algún nivel deregulación que los legitime en sus prácticas para que cumplieran con la función de espacios intermediarios entre la familia y otras instituciones, espacio aún más fundamental cuando la familia no puede cumplir sus funciones básicas.

Para finalizar

Nos encontramos con una paradoja pues la familia como productora de subjetividad ofrece algo siempre nuevo pero al mismo tiempo debe generar un nivel de estabilidad que ofrezca las condiciones de posibilidad para construir la identidad

Las problemáticas de algunas familias , ¿posibilitan la producción de una subjetividad que pueda funcionar en grupos que requieren la tolerancia a determinadas restricciones, a la frustración, a la espera? Podríamos considerar reguladores simbólicos de intercambio a nivel cultural, social y familiar más allá del tabú del incesto que regularan la salida endogámica?

Se hace necesaria y de que forma la regulación de espacios intermediarios entre los distintos nodos de la red?

Bibliografía:

Aulagnier, Piera: Un interprete en busca de sentido; Siglo XXI, Bs AS 1994

Bracchi Intervenciones,Intervenciones.. en Actas Jornadas Fapcv-Córdoba 98

Castoriadis Cornelius El imaginario social y La Institución Vol. 2 en La institución Imaginaria de la sociedad Tusuqets Editores 93

Freud, Sigmund:El malestar en la cultura; Tomo XXI; Amorrortu; Bs As 1979

Idone, OlgaVínculo fraterno y discurso autoritario. 15ta.Jornada AAPPG- Bs As Año 1999

Kaes, René: El pacto denegativo en los conjuntos trans-subjetivos; en Lo Negativo, Figuras y Modalidades, Amorrortu Editores, 1989

Kaes Rene El grupo y El sujeto del Grupo Amorrortu Ediciones-Bs As 1995

Lewkowicz Ignacio, Subjetividad Adictiva: un tipo psico-social históricamente instituido- AAPPG Tomo XXI. Bs AS 1998

Agradecemos a la Lic Ana María Luque el material y la colaboración en el transcurso de este taller


Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

COLABORADORES | SUSCRIBIRSE | ADMINISTRACION | CONTACTENOS | Tel: (54) 11 4782-3424