INTERDISCIPLINA Y MUSICOTERAPIA
Ofelia Herrendorf
Musicoterapeuta
No podemos comenzar a hablar de interdisciplina, si no tenemos
en cuenta qué es disciplina, qué se entiende por
ella, qué implica ser profesional y que es una institución,
Disciplina se puede definir como "...conjunto específico
de conocimientos que tienen sus características propias
en el terreno de la enseñanza, de la formación,
de los mecanismos, métodos y materias..."
"...conlleva la noción de "enseñar una
ciencia", pudiendo ser empleado en el mismo sentido de "ciencia""
(Heckhausen) 1
"...una disciplina trata sobre una cierta categoría
de fenómenos que tiende a hacer inteligibles, y a propósito
de los cuales busca hacer posibles previsiones o, más generalmente,
establecer "correspondencias"..." 2
Respecto de ser Profesional es posible que la inquietud y el
cuestionamiento constantes, nos lleven a pensar qué es
ser "profesional" y cuál es la relación
que existe entre el serlo y la propia identidad y cuál
su vinculación con las instituciones a partir de la asunción
de ese rol, pudiéndose llegar a inscribir o no, recién
entonces, lo relativo a la Interdisciplina.
Tratemos de analizarlo.
Ser profesional es haber abrazado una profesión. Es haber
accedido a una capacitación en una disciplina, que se inscribe
en nuestra identidad previa, enriqueciéndonos como seres
humanos.
Una profesión es sostenida por el conocimiento y por normas
éticas que le son propias, que se agregan a las que se
supone ya existen en cada individuo, y responsabilidades que nos
definen como miembros de una sociedad, de un pueblo, de una cultura
y de una comunidad profesional.
El hacernos cargo de nuestra propia identidad profesional y la
convicción plena del rol generan seguramente, sensación
de adultez. Es ésta la que permitirá luego un intercambio
maduro con profesionales de la misma profesión, y/o de
otros enfoques disciplinarios
Respecto de las Instituciones, estas disponen siempre "del
poder hacer" al existir en toda institución un decir,
un discurso institucional particular, que repetidamente se constituye,
en la tarea, en un desafío para el profesional, que deberá
encontrar en su capacidad creativa, el conciliar el pensamiento
institucional con su hacer propio.
Lo institucional queda siempre inmerso en el hacer de cada profesional,
en forma consciente o inconsciente y se evidencia, seguramente,
en aspectos de la tarea.
Pienso que en los discursos institucionales, en general, no hay
pronunciamientos claros sobre oposición a la interdisciplina.
Sucede todo lo contrario. Es habitual encontrar en lo relativo
a prestaciones institucionales, que la atención a los pacientes
está dada por "equipos interdisciplinarios".
Pero la puesta en marcha no es simple, porque a veces, la interdisciplina"...aparece
como una panacea epistemológica llamada a curar todos los
males que afectan a la conciencia científica de nuestro
tiempo..." 3. No siempre se logran resultados positivos.
Dice Donald A. Schön que "...La difícil situación
de los profesionales de la práctica, sometidos a limitaciones
en su libertad de acción en los contextos en los que trabajan,
debería ser tenida en cuenta en su propio currículum
de preparación profesional..."4 Agrega, que resultaría
importante que se lograra un contexto apropiado en el que tendrían
que construirse puentes entre el centro y los mundos de la universidad
y de la práctica.
El Lic. Alberto Pantano, psicoanalista, piensa que "...toda
institución está atravesada por discursos, por un
lado, que han permitido su advenimiento, esto es que la anteceden
y son la condición necesaria para hacer posible su existencia..."
5 esto en relación a su constitución. Y la justifican.
Los que tenemos años de trabajo institucional sabemos
que no siempre es simple conciliar aspectos profesionales e institucionales.
Reflexionando, entenderemos que la interdisciplinariedad debería
fecundar la investigación y renovar nuestros conocimientos
para lograr una visión más amplia de una problemática
determinada.
La atención del adicto, dada su complejidad, exige un
rico trabajo interdisciplinario.
Se trata de no cubrir, sino de "des-cubrir" los múltiples
obstáculos que pueden surgir, como es lógico, en
los avatares de la tarea y que se evidencian en los equipos titulados
interdisciplinarios.
Es indudable que esta forma de trabajo no se establece un día
porque sí o porque se resuelve trabajar interdisciplinariamente.
Se da un proceso. Se trata de una construcción difícil
y durante su ejercicio se van acomodando de distintas maneras
los integrantes de un equipo, que buscarán y encontrarán,
si están dispuestos a ello, dentro de su propio marco teórico,
un lenguaje que lleve al entendimiento y al intercambio. Se trata
de una tarea de "enseñaje", como decía
Pichón Riviere, es decir enseñanza y aprendizaje.
Además, de comprensión.
Desde ya, el compartir, reflexionar, comparar, intercambiar,
contraponer, confrontar con otro profesional de la misma disciplina
o de otras, y con el discurso institucional, estará siempre
presente.
A veces la tarea puede llegar a ser vivida en forma incómoda,
persecutoria.
La terapia personal de cada integrante del Equipo, la supervisión
del trabajo dentro de la propia disciplina y la revisión
de toda la labor del Equipo, en forma interdisciplinaria, por
un supervisor extra- institucional, son condiciones irrefutables.
La experiencia me ha demostrado, como musicoterapeuta, que el
conocimiento por parte del equipo, en talleres vivenciales, de
la práctica musicoterapéutica, es una posibilidad
que debería estar presente. Es muy difícil imaginar,
para alguien que no es musicoterapeuta, qué puede sentir
una persona y por qué puede movilizarse en una sesión,
de la especialidad, si no ha tenido algún tipo de experiencia
en el tema.
Es decir: es el esfuerzo, la disposición, el respeto recíproco
de musicoterapeutas y terapeutas de otras disciplinas las que
favorecerán el trabajo interdisciplinario.
Con respecto al lenguaje en las reuniones de equipo, no es simple
hallarlo, dependiendo fundamentalmente de la patología
que se trate y de la orientación de los profesionales que
lo constituyen.
Uno tiene que ir aprendiendo el lenguaje de los otros y los demás
deberán habituarse al nuestro, pues no es fácil
escuchar y emitir opiniones, explicaciones, que a veces parecen
expuestas en una "lengua extranjera".
Dentro de mi profesión, una interesante forma de trabajar
interdisciplinariamente, es compartiendo el espacio de musicoterapia
en co-terapia, con profesionales de otras disciplinas. La lectura
de las sesiones se enriquece, se amplía, y el intercambio
se hace más fluido, pudiendo ser llevadas las conclusiones,
al equipo tratante.
Se favorece así la comprensión de la situación
del paciente, en el equipo y las resoluciones de éste podrán
serán volcadas en la tarea a partir de una evaluación
total.
De ninguna manera, perderemos los objetivos generales y los específicos
de la actividad.
Generales: que hacen a la tarea misma.
Específicos: que tienen que ver con resoluciones del Equipo.
En más de una oportunidad se han confundido procedimientos
de investigación, con trabajos interdisciplinarios. Esto
se da cuando algunas disciplinas recurren a conceptos de otras
para clarificar sus propias hipótesis.
Tendremos en cuenta que "...es discutible que un grupo de
trabajo profesional donde cada participante contribuye al análisis
de problemas de salud o educación desde su propia perspectiva,
incluso informando a otros de modo sistemático de sus aportes,
constituya una actividad interdisciplinaria..."6
Dentro de la investigación tampoco es interdisciplinariedad,
el yuxtaponer enfoques disciplinarios sobre el aprendizaje o realizar
intercambios desde distintos puntos de vista.
Aquellos intercambios que pueden considerarse interdisciplinarios
son los que surgen como probables soluciones a demandas de acción,
teniendo como dice también Castorina "... la finalidad
de encarar problemas externos a cada disciplina en sí..."
En todos los tiempos, hubo y se repitió la inquietud sobre
el conocimiento y la investigación. Y es en este tema en
el que no deberían producirse incompatibilidades u oposiciones.
Al hablar de interdisciplinariedad diremos que ésta evoca
una figura especial, particular que implica la búsqueda
de una puesta en común. Surge un régimen de co-
propiedad que justifica diálogos entre los interesados.
Fecunda la investigación y renueva nuestros conocimientos.
Los obstáculos no obstante coexisten y casi nunca terminan
de ser confrontados. Hay equipos que se constituyen, en los que
se habla de interdisciplina, pero viven un enfrentamiento continuo,
una competencia continua, donde mucho pasa por el poder, la autoridad
y a veces el autoritarismo.
Repetidamente no termina de quedar claro lo relativo a la interdisciplina,
entre los que quieren trabajar sobre el tema. Y cuando uno está
captado por el mismo, se puede estar tan metido en la competencia,
en el autoritarismo, que antes se mencionó, que se puede
llegar a perder el objetivo principal, el eje, la razón
de existencia de un equipo tratante, pues la discusión
no constructiva lo convierte en multidisciplinario 7 y es así
como se descuida aquello tan importante en salud, que es la atención
del paciente.
Desde la experiencia en la clínica, cuando durante una
reunión del Equipo Interdisciplinario, alguno de los integrantes
del mismo aporta una evaluación desde su disciplina, ésta
puede constituirse en el eslabón ausente hasta ese momento,
que permitirá cerrar una situación o un diagnóstico
para entender, comprender y analizar aquello necesario, y abrir
estrategias de tratamiento, teniendo como mira prioritaria la
situación de aquél a quien se llama paciente.
Dice la musicoterapeuta Marta Renés que el trabajo interdisciplinario
da la posibilidad de una mayor precisión diagnóstica.
El discurso institucional, el criterio del mismo y el de quienes
lo emiten, es importante.
Un ejemplo es el del Dr. Roberto Yunes, director del Hospital
Infanto Juvenil Carolina Tobar García, que en su trabajo
"Rol del Equipo de Salud y abordaje interdisciplinario"
es claro en su postura. Establece un criterio, un eje bien definido
sobre la "...necesidad objetiva de la interdisciplina en
el campo de la salud- enfermedad..." y considera "...
que es difícil que los problemas de orden clínico
puedan ser abordados por una única disciplina..."
8. Es decir, respeta la importancia de la interdisciplina.
La definición de la O.M.S. establece que "la persona
que se encuentra en un estado de salud es aquélla que está
en un equilibrio bio- psico- social".
El Dr. Matterazzi no acuerda con ella y expresa que "...una
persona que tiende a la salud se encuentra en el espectro de la
estructura neurótica, en lo más leve de ésta
y para tender a la salud, se basa en una tríada:
plasticidad psicológica
aporte creativo
participación..." 9
Y es justamente la "plasticidad psicológica"
lo que permite la " participación", favoreciendo
el "aporte creativo" al estimular una mejor comunicación
a nivel de equipo interdisciplinario.
Ejemplos de plasticidad y aceptación interdisciplinaria
encontramos en el año 1973-1974 en la publicación
de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires,
en un libro que se terminó de imprimir en 1975.
Dice: "... la musicoterapia, la kinesioterapia, la terapia
ocupacional y la asistencia social son, en principio, terapias
especializadas que implican distintas vías preferenciales
de abordaje en el tratamiento de un paciente..." 10
Esto tenía una intención, la de "...articular
e integrar los distintos instrumentos terapéuticos de la
sala..." 11 en la que se llevó a cabo.
Otro ejemplo de interdisciplinariedad es el que protagonizaron
mis colegas, las musicoterapeutas Patricia Pellizzari y Angela
Rodríguez Lamas que trabajaron a partir de 1982 en el Hospital
Braulio Moyano, promoviendo actividades integradoras con psicólogos,
médicos psiquiatras, terapistas ocupacionales, dejando
un interesante sello de profesionalidad en aquellos con quienes
compartieron la experiencia.
Es indudable que toda especialidad, al circunscribirnos por sus
características nos condiciona. Buscamos por ello, en distintos
profesionales, que se dedican a la misma, puntos con los cuales
coincidimos y que avalan aquello que pensamos.
El Dr. Bruno Bulacio, expresa: "...la experiencia nos ha
demostrado que sólo la práctica del intercambio
disciplinario enriquece el conocimiento de lo real en el marco
de una epistemología compleja.
Pero no es tan solo reunidos, como podremos alcanzar este objetivo;
lo que importa es que sepamos trabajar sobre un dispositivo, la
relación entre las distintas disciplinas y sus actores
sociales para poder operar sobre todo aquello que dificulte la
comunicación y la producción..." 12
Entiendo que esto no es solo un enunciado sino producto de la
convicción.
Mi experiencia en el grupo de Investigación de IDIA me
ha demostrado que a pesar de estar constituido por profesionales
de distintas disciplinas, en todo momento se vivencia el respeto
por cada uno de los integrantes del grupo y el interés
demostrado en cada exposición.
Deberíamos tener en cuenta en todo momento, como profesionales
que pensar en un equipo de tratamiento como sumatoria de técnicas
o de personas no es el ideal. Sí lo es el aporte respetuoso
y enriquecedor a través de la interdisciplina
Además, cuando se trabaja en una institución, la
falta de coherencia interna o de trabajo interdisciplinario en
los equipos, se pone de manifiesto en la evolución de los
pacientes.