| Panel: Adicciones y otras manifestaciones de la modernidad |
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LA ANOREXIA NERVIOSA Y BULIMIA
ABORDAJE GESTALTICO DE TRABAJO CON SINTOMAS Y CONSTELACIONES FAMILIARES
En estos últimos años pareciera ser que los trastornos alimenticios se han desarrollado a la par del estilo de vida e ideología adoptada comúnmente por nuestra sociedad consumista, la cual pareciera, promulga cada vez mas con la mentalidad de la practicidad y apatía en la que la misma se ve sumergida la cual se ve reflejada en múltiples aspectos de la vida cotidiana, centrándose en “la obtención de resultados rápidos y sin el menor esfuerzo”, pudiera sonar este concepto muy radical y mercantilista, incluso hasta mágico, y lamentablemente podemos trasladar estos conceptos a las principales esferas del ser humano como lo es el área biológica, social, emocional y espiritual, es decir nos enfermamos físicamente, queremos la solución y el antídoto inmediato, queremos un funcionamiento optimo de nuestro organismo utilizando el menor esfuerzo y cuidados posibles, queremos conocer a las personas de manera rápida y somera, y por si fuera poco, nos acercamos a ellas por la utilidad que estas nos traen a nuestras vidas, que decir del área emocional, la cual a un nivel personal estamos condicionados cada día mas con desechar emociones que no nos son útiles o rechazar otras que están latentes y son parte de nosotros, simplemente porque no nos convienen o nos movilizan algo, igual se da en las relaciones de pareja, fijamos los ojos en la persona que queremos, sabemos que mecanismos utilizar para atraer a esta, probamos si esta era la persona que queríamos y creíamos, no lo fue, o talvez nos hizo batallar un poco mas de lo común, y desistimos o simplemente la desechamos, porque “no funciono”, convirtiéndose esta en una de las frases de moda aplicables en múltiples situaciones de la vida, en donde las cosas al poco tiempo no funcionan y además estamos cayendo cada vez mas en la inversión de un mínimo de tiempo a las cosas de verdadera importancia, incluso hasta la espiritualidad. Es por esto que en el marco de estas analogías y este trasfondo social, doy introducción al tema a tratar en esta ocasión, ”Los trastornos alimenticios”, padecimiento que no esta respetando genero, edad o etnia, cuya génesis al hablar de la misma la han centrado de manera principal en la influencia de los medios de comunicación o los rasgos de personalidad del enfermo que lo hacen tener una mayor predisposición, términos un poco trillados y conocidos ya por muchos, mas considero que se la ha otorgado poca relevancia respecto al simbolismo de este trastorno y a lo que este síntoma nos quiere comunicar, así como a la dinámica familiar de las personas que lo padecen, cuyos temas ampliare en el presente trabajo, no pretendiendo otorgarles estas alternativas como una realidad absoluta o invariable, si no como un punto de vista adicional y un excelente abordaje terapéutico a utilizar en el tratamiento de estos trastornos.
El enfoque de “Síntomas”, concibe a la anorexia enfermedad como un estado que indica que el individuo, en su conciencia ha dejado de estar en orden o armonía, y el síntoma es señal o portador de esta información. La anorexia es considerada como una enfermedad típicamente psicosomática en la que se manifiesta la paradoja y la ironía que entraña toda enfermedad: Una persona se niega a comer porque no tiene apetito, y se muere sin llegar a sentirse enferma, produciéndose aquí una escisión en cuanto a la conciencia de la enfermedad, ya que no existe conciencia de la misma o de la emoción que yace en el fondo de esa persona: la tristeza, llevando a la persona a tener actitudes de auto-boicot, por demás destructivas, como lo es el no alimentarse.
Esta enfermedad es considerada típicamente femenina, se da casi exclusivamente entre las mujeres, especialmente de inicio de la pubertad, caracterizándose por sus peculiares hábitos de alimentación o de desnutrición, negándose a ingerir alimentos. Lo anterior por el afán de estar delgadas. Esta actitud puede ser motivada consciente o inconscientemente. Esa negativa a comer puede ser, a veces todo lo contrario, estos es, cuando están solas y saben que nadie puede verlas, engullen enormes cantidades de alimentos, los cuales suelen ser cosas con pocas calorías y escaso valor alimenticio. Posteriormente, por no querer retener el alimento en su cuerpo, se provocan el vomito o toman laxantes, para liberarse de lo que han comido. Algunas ganancias secundarias perpetúan y agudizan los síntomas, como lo es la sensación de logro y poder obtenida. La perdida de peso trae un sentimiento de triunfo sobre la impotencia, lo cual ellas traducen como una escala en su estatus de valores de todo tipo. De la misma forma en que se generan ganancias secundarias, también se dan los efectos secundarios como: el hambre intensifica la depresión, lo cual puede reducir mas la autoestima y la confianza, aumentando la vigilancia renovada sobre el control de peso, por lo tanto perpetuando el ciclo. Por otro lado algunos expertos creen que ciertas personas anoréxicas heredan una cantidad inusual de narcóticos naturales que se secretan en el cerebro durante condiciones de inanición y pueden promover una adicción al estado de hambre. La inanición también puede crear una sensación de llenura debido a la actividad reducida del estomago, haciendo cada vez mas fácil el no comer. A todo esta dinámica de la anorexia, va ligado también el simbolismo de la nutrición, en cuento a que relación encontramos entre los alimentos y comidas que se prefieren (no considerándolo como un fenómeno fortuito) y la personalidad del individuo. Que hay detrás de los fenómenos aparentes, que relación hay si a una persona se le antoja algo determinado.
El hambre se mueve por el afán de posesión, deseo de absorción, por un acierta codicia. Comer es satisfacer el deseo por medio de la ingestión, integración y asimilación, lo cual podría resultar una analogía con algunos mecanismos emocionales de no tragar ciertos sentimientos o personas (no alimentación emocional), de desintegración y de no asimilación de ciertos sentimientos o situaciones. No olvidando el elemento de control y equilibrio que el peso significa en sus vidas, siendo este en ocasiones el único elemento de control en su vida. Algunos ejemplos serian: El que tiene hambre de cariño y no puede saciarla, manifiesta este afán en el aspecto corporal en forma de hambre de golosinas; un temor exagerado a las espinas (de los alimentos) simboliza el miedo a las agresiones; la preocupación por los huesos (en los alimentos) simboliza el miedo a los problemas.
El significado que se encuentra detrás de los síntomas de la patología de la anorexia, es el ascetismo, como simbolismo del conflicto entre la pureza y el instinto. El objetivo de la negación a comer es escapar de la sexualidad y del instinto, y para esto, hay que estar lo mas delgada posible, evitar las curvas que revelan la feminidad, es la negación a querer ser mujer como sinónimo de redondo, suave, femenino, fértil, instintivo y sexual; miedo a la proximidad y el calor.
Detrás de estos síntomas se descubre un egocentrismo disimulado; quien se niega a comer utiliza un poder sobre los demás que, angustiados y desesperados, creen que su deber es obligarle a comer y, como consecuencia, forzarlo a que siga viviendo.
La ayuda que se puede dar desde este marco de referencia, en el cual la enfermedad manifiesta un estar “enfermo” en el ser humano, es el integrar aquello que esta escindido, incorporando lo que falta en el plano de la conciencia: su sombra.
La paciente tiene que aprender a aceptar su ansia de amor y de sexo, su egocentrismo, su feminidad sus instintos y su carnalidad.
Se puede utilizar la técnica del dialogo en relación a las funciones que la alimentación normal ejerce y sus beneficios (absorción, asimilación, nutrición), contra la parte que el organismo de la persona rechaza y no ejerce bien sus funciones (no tragar, no asimilar, no nutrirse, expulsar el alimento) esta parte escindida debe conocer y hacer consciente la función real de la alimentación y la distorsión que ella le da a la misma, para que esta pueda llegar a integrar la parte sana como algo inherente a ella.
Otra modalidad de tratamiento de corte fenomenológico que propongo es el enfoque de Constelaciones familiares, el objetivo de estas es que las personas logren sintonizar con los miembros de su familia, para desanudar los malos entendidos atan a viejas historias de otros. La necesidad de vinculación y pertenencia, el equilibrio entre el dar y el tomar, y el orden del amor dentro de los sistemas que formamos parte son factores clave. Existe la posibilidad de adquirir obligaciones inconscientes que se van transmitiendo de generación en generación, como pueden ser enfermedades, muertes y destinos trágicos.
En muchos casos descubrimos como condición previa de una enfermedad mortal, la decisión del hijo o de la hija ante una persona amada, como se da en el caso de la anorexia:
“Prefiero desaparecer yo, antes que tu”, ¿Cuál seria, pues la solución que realmente ayuda y sana, cuando esta dinámica aparece en la conversación con el enfermo?, toda buena descripción de un problema siempre contiene ya su solución, y esta obra ya, a través de la misma descripción. La solución comienza en el momento en que se descubre la frase nociva y el paciente la pronuncia y la afirma entre la persona amada, con toda la fuerza del amor que le impulsa:”Prefiero desaparecer yo antes que tu”. En cuanto se logra pronunciar esta frase con amor, se trazan unos límites claros, tanto alrededor de la persona amada como alrededor del propio yo, separando así el propio destino, de la otra persona. Además la frase obliga a la persona no solo su propio amor, sino también el amor de la persona amada. Y a la obligación de darse cuenta de que aquello que pretende hacer en lugar de la otra persona amada, mas bien supone una carga para esta en vez de ayudarle, una frase de solución en un ritual de constelaciones familiares seria la siguiente: Querido padre, querida, madre, querido hermano(a), o quien quiera que sea,, “aunque tu te vayas yo me quedo” o “Prefiero desaparecer yo antes que tu”.
La bulimia tiene otra dinámica que la anorexia. En la bulimia, la situación familiar es la de una hija(o), que solo debe tomar de la madre, pero no del padre. En consecuencia, toma de la madre, por la lealtad a ella, y por lealtad al padre vuelvo a escupirlo. De esta manera, es leal a ambos padres, el alimento simboliza algo que proviene del padre” Cuando es proveedor”, al vomitar expulsa eso que proviene del padre, se ha observado que generalmente en familias de bulímicas se dan relaciones en donde la madre habla mal de su conyugue con sus hijos, dándose así la dinámica de rechazo de lo que el les proporciona (alimento). Una indicación estándar para la paciente es que cuando tenga hambre ponga en una mesa todo lo que quiere comer y esta se debe imaginar en las piernas de papa, toma el primer bocado y mirar al padre y expresarle, “A tu lado me gusta, de ti lo tomo a gusto” y se lo come con placer. Lo diferente de la anorexia es que la persona bulímica no se ha decidido plenamente quedarse. Así que come para quedarse y escupe para irse. La solución es,, que cuando quiera devolver de nuevo, le diga al padre.”Papa, me quedo”.
Contamos con cierta autonomia y recursos propios para resolver nuestros problemas y salir de afecciones dificiles,solo es necesario una guia adecuada para ejercitarlos y disponer de ellos para siempre. |