¿ QUE ES F.A.T. ?
Experiencia e innovación. Dos constantes en la historia
institucional, que se han manifestado en una producción
traducida en importantes logros y por el trabajo de formación
que se ha visto plasmado en la gran cantidad de profesionales
instruidos en la especialidad, a partir de su paso por la institución.
Al momento de su nacimiento, concretado en la Facultad de Medicina
de la UBA, donde se pensó como una entidad, para dar apoyo
a todas las actividades emanadas del campo toxicológico,
se fue plasmando la necesidad de dar respuesta en el campo de
las adicciones, en esos momentos de imposible predicción,
en cuanto a su magnitud futura.
Es así que se constituyó en 1966, dentro de sus
equipos de trabajo, el 1er. consultorio Psiquiátrico-Toxicológico
especializado en adicciones en el país.
A partir de este primer impulso, fueron muchos los hitos que
fueron constituyéndose desde esos momentos; se armó
el 1er. equipo de Servicio Social en adicciones; de campo comunitario;
de tratamiento domiciliario; de juego y tiempo libre; etc.
La capacitación, otra de las vertientes de mayor despliegue
institucional, se concretó en innumerables convenios y
cursos con la Nación, las Provincias, Municipios, otros
países, tanto en ese sector, como en el no gubernamental,
por lo que podemos afirmar que a lo largo del tiempo, miles de
personas adquirieron los criterios elementales o avanzados, acerca
de esta problemática.
Y en el plano preventivo, tanto específico, como inespecífico,
fueron también una gran cantidad de instituciones o grupos
alcanzados por esta tarea, enmarcada en los criterios del Modelo
Ético Social, de autoría institucional, que obtuviera
el reconocimiento de la UNESCO y su recomendación para
su aplicación en Latinoamérica.
Es difícil en las actuales circunstancias, realizar una
tarea equilibrada en el campo de las adicciones. En efecto, por
una parte tenemos la carga que la naturaleza del prejuicio, sigue
aportando a una cuestión que manifiesta las contradicciones
de la estructura social y por ende las respuestas coercitivas
o de exclusión que impulsa. Y por otra parte, el surgimiento
indiscriminado de instituciones, que incurren en discursos y conductas
que obran desde el supuesto del bien a proteger, haciéndolo
de tal suerte, que en muchos casos terminan en verdaderos abusos
de autoridad, hechos sí, con respaldo social.
F.A.T. ha entendido siempre, a lo largo de su extensa trayectoria,
que en los abusos a sustancias psicoactivas, encontramos tanto
una muestra de las disonancias del conjunto de una sociedad, como
también un desafío, para decodificar la naturaleza
de la demanda, que al desentrañarlo, nos permite encontrar
caminos reparatorios y constructores de una perspectiva nueva,
con sentido y compromiso.